viernes 6 de enero de 2012

Presidente Alemania

En Alemania, al jefe del Estado se le piden pocas cosas. Por supuesto es el máximo representante institucional del Estado, es el que propone formalmente al Parlamento al nuevo canciller tras consultas con los partidos parlamentarios y, en el caso de que el canciller perdiera la confianza del Parlamento, ejercer para recomponer una mayoría.

Por lo demás, es sólo un poder neutral, por encima de los tres poderes del Estado, pero sin capacidad de intervención en ellos, y el supremo representante de Alemania.

Es electo por cinco años renovables por la Asamblea federal, que se compone del Bundestag o cámara baja y el Bundesrat, cámara alta. Y así lo fue el actual presidente de la República, Christian Wulff, candidato democristiano elegido por la coalición de Merkel para sustituir al dimisionario Köhler. Comienza a cundir la impresión de que Alemania puede tener que cambiar de jefe del Estado de nuevo, menos de dos años después de ser elegido.

Porque, como decíamos, al Jefe del Estado se le pide poco. Pero sí se le exige que no sea un problema. Y el presidente Wulff ya lo es.

Merkel aún mira hacia otro lado. Pero tiene el problema encima. Resulta que Wulff había aceptado un crédito muy favorable de unos amigos muy ricos cuando gobernaba en Baja Sajonia. Preguntado por ese crédito, no dijo toda la verdad. Y ahora, como presidente ha intentado tapar este caso que lo hacía sospechoso, con un intento de intimidar a la prensa, que ya lo ha puesto definitivamente en el disparadero.

En una larga entrevista en la televisión pública, Wulff ha intentado justificarse. Y ha salido peor del empeño. En realidad sólo se le puede acusar de malas formas.

Pero todo indica que la República ha de ir preparando recambio.



4 comentarios:

  1. ¿Nos saldrá este con aquello de: "La culpa ej del calvo y de loj indiviuoj de la Interconomía?.

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  2. CAPITAN
    Estaba en ello, en lo mismo, pero por eso mismo se lo van a cargar. Y no por robar ni llevarse nada del erario público.

    Casi como aquí. Qué abismo de sociedades entra la alemana y la española.

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  3. Que gran diferencia la Alemania calvinista.con nuestra nacion,Los Alemanes tendran sus defecto pero a honradez nadie les gana,un saludo.

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  4. Bueno, bueno, no sé ya si es que son honrados, o que si les cogen les crujen.
    Compararlos con los de aquí es hacer trampa.
    Esto es demasiado.

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