Si no hubiese sido por la indiscreción de un oficial nazi borracho, el legendario espía soviético Gevork Andreevich Vartanian, fallecido el martes a los 87 años de edad, no habría podido salvar la vida de su líder Iosif Stalin, del presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt y del premier británico Winston Churchill.
Los tres mandatarios se citaron en Teherán en noviembre de 1943, en plena Segunda Guerra Mundial. Sobre la mesa estaba un segundo frente aliado en Europa occidental, pero los alemanes también preparaban una sorpresa. Se habían enterado de dónde tendría lugar la cumbre y habían trazado un plan para asesinar a los tres líderes enviando en paracaídas una avanzadilla de operadores de radio que urdiría el ataque.
Pero otro espía soviético, Nikolai Kuznetsov, consiguió emborrachar a un comandante de las SS lo suficiente como para que se pavonease del plan que preparaban.
Ahí empezó el trabajo de Vartanian, hijo y esposo de espías, que consiguió encontrar a la expedición alemana. Y eso que detectarlos era como hallar una aguja en un pajar.
"Teherán en aquellos tiempos estaba inundado de refugiados que huían de la guerra. Muchos de ellos eran gente adinerada que buscaba un lugar seguro y había unos 20.000 de nacionalidad alemana, con sus consiguientes espías nazis mezclados entre ellos", recordaba el propio Vartanian hace unos años a la agencia rusa RIA Novosti.
Vartanian era el hombre perfecto para velar por la seguridad de la Conferencia de Teherán. De origen iraní y armenio, había comenzado a trabajar en los servicios de inteligencia antes de cumplir la mayoría de edad. Durante su carrera había descubierto a unos 400 espías que trabajaban para el régimen nazi, y también reclutó a muchos agentes para la URSS en el extranjero.
Siguiendo el rastro de los infiltrados, Vartanian fue capaz de interceptar la comunicación de radio entre Berlín y esos paracaidistas que habían sido lanzados con el objetivo de abortar la estrategia conjunta contra Hitler.
Al parecer, esperaban la llegada de un segundo grupo al frente del cual estaría Otto Skorzeny, famoso militar alemán experto en operaciones especiales que había logrado rescatar al dictador italiano Benito Mussolini.
"Era tentador esperar y apresar a Skorzeny, pero los Tres Grandes (Stalin, Churchill y Roosevelt) ya habían llegado a la ciudad y el riesgo era demasiado grande", recordaba Vartanian una vez jubilado.
Apresaron a la avanzadilla alemana y de alguna manera permitieron a uno de ellos mandar un mensaje a Berlín que delatase que la aventura había fracasado. Fue el final de la operación "Salto de Longitud" de los alemanes. La Conferencia de Teherán se convertiría en el germen del desembarco en Normandía que decidiría la guerra.
Vartanian se retiró del servicio de inteligencia en 1992, tras llevar trabajando para él desde los 16 años. Pasó mucho tiempo en el anonimato, y sólo en la vejez su nombre fue desvelado para rendirle honores. Recibió el título de Héroe de la Unión Soviética por su trabajo durante más de tres décadas de Guerra Fría en diferentes lugares del mundo junto con su esposa, hasta que regresaron a Moscú en 1986.
Durante años siguió vinculado al espionaje, asesorando a las agencias de inteligencia rusas, aconsejando a sus agentes más jóvenes y dando charlas.
Vartanian murió pensando que él y su mujer habían sido dos espías con buena estrella: "No nos topamos con ningún traidor, y para nosotros, los agentes encubiertos, la traición es el mayor peligro, mientras que si por el contrario cumplimos las normas de seguridad no hay contrainteligencia que nos pueda descubrir... igual que los zapadores, sólo fallamos una vez".
Gevork Andrevich Vartanian, espía, nació el 17 de febrero de 1924 en Nor Nakhichevan (actual Rostov-on-Don, Rusia) y falleció el 10 de enero de 2012 en Moscú.
gevork vartanian


Que pillin Don Tella con la cantidad de notas que tenia ya preparadas para hacerle a este señor una entradita de espías de las mías, jajaj. Pero como estoy tan liado. Buena entrada ya sabes que a mi también me gusta mucho el tema y de este y su esposa se podría hacer un peliculón, por cierto que es posible que este reclutara a la cúpula del espionaje ingles para pasarlos a su bando ¿No crees?.
ResponderSuprimirSaluditos.
Ps: Te leo aunque no comente.
Lo siento, DON ZORRETE, si te he pisado el tema. Ignoraba que ibas a dedicar una entrevista al mozo.
SuprimirRespecto al espionaje de cultos y altos personajes del M-16 inglés pasados a espiar a favor de Rusia, no me extrañaría nada. como dices, que el Vartanian anduviera de por medio. Por ejemplo, Harold Adrian Russell Philby,Guy Burgess y Donald Maclean.
Menos mal que no reclutaron a uno del CNI para hacer la faena.
ResponderSuprimirCAPITAN TRUENO
SuprimirMenos mal. Porque hubieran volado los tres jerifaltes y hasta Franquito.