martes 13 de septiembre de 2011

Alfredo, camisa vieja

No sé si los lectores saben que los "camisas viejas" eran los falangistas de primera hora que imitaron a los Camisas Negras de Musolini, y que Franquito los utilizó a su capricho. Y el actual candidato socialista, transmutado en rojo, es un perfecto hijo de familia tradicional de "camisas viejas", por eso sus tics y esloganes que ya usó en su día el Régimen franquista.

Se ha topado con el último que le quedaba por traicionar, él mismo. Y se ha traicionado al convencerse de que sería capaz de cumplir el trabajo encomendado por los viejos del "núcleo duro". No va a ser posible. Ya lo sabe. Y se le nota.

Su tarea era salvar los muebles del tsunami provocado por la tropa de niñatos de Zapatero. Llegaron en 2000 sin más ni menos trampas de las habituales. Dieron vidilla al partido maltrecho y les vino Alá o lo trajeron en 2004.

Se les dejó hacer tropelías porque salían las cuentas. Pero el efecto devastador de sus gobiernos se ha llevado todo por delante. Y amenaza con hundir al PSOE en el basurero de la historia.

La tarea asignada a Rubalcaba es salvar algo de aparato para preservar su existencia. Evitar que los papeles se dispersen, con las consecuencias (también penales)  que podría tener que se airearan en hipotéticos litigios por los despojos.

Y esto, sin refugio alguno de poder institucional y territorial. Este partido reinventado después de la dictadura con fondos alemanes, israelíes y norteamericanos y convertido de inmediato en el mayor gestor de poder y empleo del país, se queda sin lo uno y lo otro. Amenaza ruina total.

Dicen conocedores que la masa crítica por debajo de la cual ese partido entra en proceso de disolución está en 80/90 diputados. En parte por la disgregación nacionalista consumada. Hay encuestas que dejan a don Alfredo ya en los 90. Y salvo suicidio del contrario, todo indica que su situación se agrava por semanas.

A nadie puede extrañar que Rubalcaba esté desganado. Sólo una inmensa trampa podría librarle a él y al PSOE de lo que no deja de ser justicia poética. Pero tendría que ser algo muy grande. Demasiado. Y esta vez, la gente está avisada.

COSTA UROLA



4 comentarios:

  1. Espero y deseo que no te equivoques javier.

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  2. MAMUNA
    Tal como están las cosas, y con encuestas en que a los únicos que se valora bien es a policias y militares, y mal a políticos, al rey y a todas las instituciones, muy memo tiene que ser el Pepé para no lograr que Rubal se quede a punto de desaparición del mapa político.

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  3. Javier,
    ¿ No has visto el sectarismo a ultranza de los votantes del PCHOE, junto con una ignorancia suprema?.
    Sino como se creyeron lo de Champion League.

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  4. MAMUMA
    Ya, pero apenas les queda nada que repartir y en eso los de la cuadrilla de Alí Babá son muy exigentes.

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