Gaza, 13 de julio de 2003.
Al Ministro de Defensa de Israel, señor Shaul Mofaz.
Recibí esa carta el 15 de julio de 2005, ocho meses después de la muerte de Yasser Arafat en un hospital de París. El documento proclamaba el asesinato de Arafat por Mohamed Dahlan, alguien que se decía sobrino o primo de Yasser, según el aire que corría. Las relaciones entre Arafat y Mohamed Dahlan nunca habían sido idílicas por la ambición de este último.
En los medios en que yo trabajaba entonces, nadie quiso publicar la carta. Y he aquí que aparece esta semana el informe de los miembros de Al Fatah, la organización creada por Arafat: 118 páginas con infinidad de pruebas de que el líder palestino fue envenenado. Y por su pariente. Un guardaespaldas recibió la orden de quemar los frascos de las medicinas que le habían suministrado.
Se produjo el 11-S, excusa para la guerra contra el terrorismo. La prensa divulgó que unos palestinos habían cometido los atentados. Imágenes de 15 hombres gritando de alegría darían la vuelta al mundo. Después se supo que en realidad eran agentes del Mossad con keffie y disfrazados de árabes. La responsabilidad palestina fue desmentida en el día y los del Mossad, acompañados al aeropuerto. ¿Tenían ellos algo que festejar? ¿El éxito del operativo?
Los asesinos del 11-S dejaron más pruebas que un elefante en una cristalería, y no coincidentes con la versión oficial.
Ahora, una muralla separaba a los palestinos. Vivían en la más grande prisión a cielo abierto del mundo. El ejército israelí arrasó Yenin, asedió Belén y atacó la Basílica de la Natividad donde se habían refugiado miembros de la resistencia. En 2004, Sharon se decanta por los asesinatos selectivos. El primero en morir es Alí Mustafá, jefe de la OLP. Sharon declaró compungido: "Hice muy mal en no matar a Arafat en el Líbano".
No tenía de qué quejarse, lo intentó pero el 22 de marzo de 2004 fue asesinado Ahmed Yasín, jefe espiritual de Hamás, quien era parapléjico.
Hasta ahora, la Autoridad Palestina culpaba a Israel de la misteriosa enfermedad que acabó con la vida de Yasser Arafat en 2004. Así, el informe de Fatah es el primero en el que la cúpula palestina señala a uno de los suyos, Mohamed Dahlan, como responsable de la muerte de su presidente. Además, el texto acusa a Dahlan del presunto asesinato de otros altos cargos palestinos y de apropiarse de 300 millones de dólares que EEUU donó a su pueblo para crear un cuerpo de seguridad.
ISABEL PISANO
arafat fue asesinado por los p



No las había palmao y ya acusaron a los Israelís de envenenarlo. Bien lo sabían ellos. Encaja perfectamente con estos personajes. Y es que ya les tocaba robar a mansalva a los de otra generación. Saluditos.
ResponderSuprimirZORRETE
ResponderSuprimirGracias por la visita. Y tal como comentas, el Arafat se quedaba para su bolsillo las ayudas que recibía para Palestina de la UE (muchos millones de euros) y al parecer otros también querian un pedazo de tarta.