viernes, 1 de julio de 2011

Mutilados de guerra españoles, ocultados

Rubén, que tenía 19 años cuando pasó todo, allá en Afganistán, nos habla mientras acaricia a sus dos perros, una pastor alemán y un bóxer. "Lo que más me duele de todo es el desprecio de mi país hacia sus soldados mutilados... El Ejército, no sé si presionado por los políticos, está tapando a sus amputados, damos una imagen que no conviene a los políticos que nos han mandado ir allí porque, según ellos defienden, vamos en misión humanitaria. Mentira. Aquello es una guerra en la que unos mueren y otros se quedan destrozados de por vida, tanto física como psicológicamente. Somos, soy, esa verdad de una guerra que quieren ocultar".

La suya era vocación pura. No se le pasaba por la cabeza a aquel muchacho albaceteño, aspirante el próximo septiembre a una plaza de alumno universitario en Psicología, que una bomba talibán (nueve de la mañana del 24/09/ 2007) haría trizas su sueño militar de la infancia.

En los 19 ataques sufridos por las tropas españolas en Afganistán desde su despliegue en 2002, aunque no comenzaron a producirse hasta 2006, han fallecido 10 militares, un intérprete y un niño afgano, mientras que 32 militares y dos civiles, ambos intérpretes, han resultado heridos de diversa consideración. Pero, ¿qué significa heridos de diversa consideración? ¿Por qué no se dan las cifras exactas de amputados? ¿Hay algo qué ocultar?

En EEUU o Inglaterra, por citar dos ejemplos, es el propio Gobierno el que se encarga de mostrar a sus héroes mutilados cuando regresan a casa. En las páginas de los periódicos se cuentan sus historias al detalle. Son un orgullo.

¿Por qué, entonces, tanto secreto en España?

"Lo que pasa aquí es una anomalía en Europa porque no existe una ley de transparencia, tratan de que los soldados que regresan en malas condiciones físicas y mentales no salgan a la luz pública", explica el abogado Antonio Suárez-Valdés, al frente de un bufete especializado en temas militares, Policía y Guardia Civil.

Difícil resulta incluso conocer, por ejemplo, el número de heridos en los últimos cinco años. La palabra mutilado, de hecho, es tabú en el Ministerio de Defensa.

"Si te quedas mutilado, te revienta un tímpano y se te quema el 60% del cuerpo, no pasa nada. Te curan, te dan de alta y, si protestas, te despiden del Ejército. De una manera u otra, te quedas en la calle", resume como ejemplo el letrado Suárez la historia de un cliente suyo, paracaidista, tras su paso por Afganistán.

En el caso de Rubén, tras sufrir 16 operaciones, tardó tres años en ser llamado por un tribunal médico para confirmar su evidente invalidez. Lo mandaron a casa con una indemnización de 36.000 euros y una vida por delante incierta.

Lo corroboran en la Asociación de Militares Inválidos de España (Acime). Su presidente, Andrés Medina, asegura que disponen de un registro de 16.000 mutilados heridos en servicio, incluidos accidentes en cuarteles en España, maniobras y demás operaciones, desde 1989.
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Es el caso del sargento de Infantería Sergio Santisteban, destinado en Irak en 2004 y antes en Bosnia. Cayó en un emboscada en febrero de ese año. Después de cuatro operaciones en un brazo (lo tengo inútil porque los músculos ya no me crecen y los nervios los tengo afectados) tuvo que volver hecho un inútil a la vida civil.

"Esto de los mutilados quema en el Ejército y en los despachos", confiesa un militar veterano para justificar su silencio. "Las órdenes son las órdenes....".

Todo esto resulta porque un mentiroso y sectario compulsivo, probablemente psicópata camuflado, ha gobernado España bajo los esloganes de que su gobierno no mandaba tropas a la guerra, y la realidad es que es el gobierno que más los ha enviado. Se llama Rodriguez Zapatero.

COSTA UROLA

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2 comentarios:

  1. Como intentan engañarnos como a niños..

    pero a quien se creen que engañan..

    en fin..

    me quedo un rato me resulta interesante lo que leo..

    un saludo

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  2. Gracias, ESTRELLA ALTAIR por la visita y que vuelvas.
    Un cariñoso saludo

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