jueves, 12 de mayo de 2011

La máquina de escribir

La india Godrej and Boyce, una de las últimas fábricas de máquinas de escribir, echó el cierre hace unas semanas. Un buen momento para preguntar qué se pierde la humanidad con la desaparición de estos aparatos.

No tengo ninguna nostalgia de ellas. Como objetos me parecen bonitos pero no he sido un gran forofo. Sí es cierto que siempre me han gustado las letras de las máquinas de escribir, me parecen muy elegantes. Pero me parecían un pedrusco porque eran pesadas, no podías llevarla a ninguna parte, incluso las portátiles eran un cacharro muy antipático.

Prefiero escribir a mano que a máquina de escribir. No tengo ningún recuerdo afectivo. El 'cla-cla' me resulta molestísimo, sucio, era un lío, acababan estropeándose, siempre fallaba una letra....

En el mejor momento había que cambiar la cinta y las correcciones no eran posibles.

Hacía las cosas más inteligibles, pero era excesivamente rígido. Había algo antinatural en la máquina de escribir, es decir, así como la caligrafía es versátil y puede hacer uno con ella lo que quiera, la maquina de escribir era muy ortopédico. La máquina de escribir era como el braguero de la literatura.

Otro inconveniente era borrar, o acudías al tipp-ex o copiabas metiendo el papel carbón para sacar muchas copias de lo que escribías. Era muy latosa. Veo desventajas, desde luego. Otra gran contra era la tinta, cuando había que cambiar la cinta..

COSTA UROLA


2 comentarios:

  1. Gracias a los avances experimentales en física cuántica se crearon los ordenadores, y posteriormente los procesadores de textos, que nos evitan tales engorros.

    Personalmente, tengo una caligrafía tan horrible que siempre fui un fan de la máquina de escribir, pero de eso ya hace muchos años.

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  2. ASPI
    Sirvieron para se pudiera leer los documentos de cualquier persona, especialmente de las de relaciones comerciales.

    Antes de la máquina de escribir a la gente que iba a estar al frente de un negocio o llevar una contabilidad comercial, les obligaban a escribir en letra redondilla. Limpia y clara. Pero los que no sabían hacerlo estaban perdidos.

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