En cuanto se conoció que el presidente Juan Manuel Santos pensaba contratar a Garzón como asesor, se desató tal tormenta de críticas que el Ejecutivo colombiano se ha visto obligado a mandar su nombramiento al congelador. Y eso que a Colombia no le costaría un peso porque sus honorarios los pagaría España.
Fue la ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, la que sugirió el cargo. Y su colega colombiana, María Ángela Holguín, dejó el balón en los pies del Ejecutivo de Zapatero cuando le preguntaron quién iba a costear los pagos.
No dio detalles sobre si la idea surgió en el transcurso de la cumbre iberoamericana de diciembre, celebrada en Mar de Plata y a la que asistió Trinidad Jiménez. Lo cierto es que es desde el Ministerio español desde el que se están haciendo todas las gestiones para que Garzón obtenga un contrato de asesor.
Pero este contrato ha provocado una dura y agria polémica en Colombia. Además de aparecer un buen número de columnas de opinión y opiniones contrarias a la medida, los dos diarios nacionales, El Tiempo y El Espectador, publicaron sendos editoriales uniéndose a quienes dudan de la bondad de la iniciativa presidencial.
"¿Qué tiene acaso de única e irreemplazable la experiencia del juez Garzón para asumir el costo político de sus líos legales?", se preguntaba El Espectador. Su competidor señalaba: "Un personaje como Garzón, si bien tiene gran reputación entre los defensores de derechos humanos, no está exento de acusaciones de tener una agenda política propia. Y eso es algo que, en un futuro, en vez de contribuir a resolver los problemas colombianos en este campo, puede terminar enredándolos".
Otro matutino importante, el Universal de Cartagena, destacaba las opiniones de diversos expertos, todos rechazando la posible contratación. Carlos Gaviria, ex magistrado de la Corte Constitucional y ex candidato presidencial por el socialista Polo Democrático : "Esto puede ser mal visto, puesto que es una muestra de subdesarrollo mental creer que en este tipo de materia necesitamos ayuda extranjera o conceptos españoles". Y para el analista Vicente Torrijos, "se trata de un interés absolutamente partidista del socialismo español por recompensar desde su Gobierno a quien ha sido desde todo punto de vista un juez totalmente politizado y favorable con esa corriente ideológica".
El procurador general, Alejandro Ordóñez, ex magistrado del Consejo de Estado, fue contundente: "Es conocida la agenda política de Garzón en el ejercicio de sus funciones, lo cual sería un ingrediente polarizador en nuestra sociedad, y ello no es conveniente ni aconsejable".
COSTA UROLA
trini queria endosarle garzon


"se trata de un interés absolutamente partidista del socialismo español por recompensar desde su Gobierno a quien ha sido desde todo punto de vista un juez totalmente politizado y favorable con esa corriente ideológica".
ResponderSuprimir"Es conocida la agenda política de Garzón en el ejercicio de sus funciones, lo cual sería un ingrediente polarizador en nuestra sociedad, y ello no es conveniente ni aconsejable".
Se puede decir más alto, pero no más claro.
Y que aquí, que hemos padecido sus desmanes, nadie se atreva a decirlo!
O sea, que están intentando colocar al juez hasta pagando (con nuestro dinero). Bonita fama tendremos por allende los mares, que si se quejaban del botín de Pizarro ahora se quejarán con más razón de que les intentemos colocar a la creme de la creme de la escoria chupatintas sobrante.
ResponderSuprimirQue bajito hemos caido..
ASPIRANTE
ResponderSuprimirYa ves que los periodistas colombianos y los magistrados de aquel país SÍ saben cómo es el Juez Garzón, y que se han irritado al enterarse que Presidente (sociata-rojo amigo de Evo y del Gorila) estaba dispuesto a aceptar la presión de la Trini.
CANDELA
ResponderSuprimirEstos miserables ya no engañan a nadie. Hasta en Colombia se han indignado por lo que pretendía la Trini : dar cobijo y probablemente escape al exropón cuando se dicten las sentencias contra él.