jueves, 6 de enero de 2011

Los Magos

¿De dónde procedían esos enigmáticos personajes? La aproximación a las fuentes escritas y las manifestaciones artísticas que se refieren a ellos refleja visiones muy diversas de estas figuras míticas y algunas muy alejadas de la ingenua visión infantil que los percibe como meros portadores de presentes y alegría.

Se sabe que en un principio los Reyes no eran reyes. Según cuenta el profesor de la Universidad de Florencia, Franco Cardini, quien asegura que debieron de ser en realidad sacerdotes de la religión mazdea, predominante entre los persas en la época en la que según la fe de los cristianos vino al mundo el hijo de Dios.

El mazdeísmo se basaba en la oposición entre dos principios divinos, uno bueno llamado Ormuz, creador del mundo, y otro malo, de nombre Ahrimán, que sería una fuerza destructora. Los persas eran uno de los pueblos más hostiles a la dominación romana.
Cardini, que ha seguido la pista de los Reyes Magos a través de los textos y las imágenes, subraya que San Mateo no especifica cuántos fueron los magos adoradores de Jesús ni cuáles los tres presentes que ofrendaron a Jesús.

De hecho hay evangelios apócrifos que refieren a cuatro, cuarenta o incluso más magos. Lo que sí cuenta Mateo es que estos brumosos personajes son astrólogos o astrónomos.

El ascenso de los magos a la categoría de reyes no aparece hasta el siglo II. Será Tertuliano quien afirme que los sacerdotes astrónomos pueden ser también identificados como reyes de sus países.

Es con este autor latino con quien aparece la figura del rey viejo, el Melchor al que admiran muchos niños en la actualidad. La primera referencia al hecho de que los Reyes sean tres la ha encontrado Cardini en las catacumbas de Priscilla, en Roma.

Las diferentes caracterizaciones de los reyes son de aparición tardía. En un principio, las tres figuras presentaban rasgos similares y resulta difícil determinar el momento exacto en que uno de ellos se convirtió en un anciano con barba blanca y los otros dos en un hombre de pelo claro y un negro.

Antes, en 1306 el pintor florentino Giotto di Bondone incorpora al imaginario la estrella fugaz que guió a los inmortales viajeros. Es él quien, según explica Cardini, introducirá la imagen de la conocida estrella de Belén como una estrella fugaz.
En realidad, lo que dibujó el artista italiano fue el cometa Halley, que aquel año fue visto en el cielo de Europa, causando una honda impresión que quedó patente en los escritos de todos los cronistas.

COSTA UROLA



6 comentarios:

  1. De acuerdo, pero esto se lo cuenta a sus nietos dentro de unos años, no les vaya a fastidiar el día de hoy.

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  2. Parece que sí, que eran sacerdotes astrónomos de la religión de Zoroastro, que no eran reyes en realidad, pero las tradiciones ya sabemos que se basan muchas veces en mentiras o como ésta en ilusiones.
    Saludos.

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  3. ASPIRANTE AMIGO
    No, hay que tener buen cuidado en que la infancia mantenga sus ilusiones porque ya les vendrán luego las duras realidades.

    Tan perverso es que un niño tenga mentalidad de adulto como que un adulto siga siendo un infantil.

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  4. DOÑA ELENA
    Vaya, qué ilustrada está vuesa merced. Yo no tenía ni idea del origen de la leyenda.

    Es mejor que sean Reyes y Magos con regalos que sacerdotes de lo que fuere.

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  5. Pues que quiere que le diga, prefiero pensar que verdaderamente eran reyes de Oriente, antes que sacerdotes, mas que nada por la diferencia, mas que nada por la ilusión y el afecto que desprenden unos, a la contrariedad que producen los otros, y le pondré un ejemplo, el domingo pasado, estuve en la celebración del día de la familia (con un pase de prensa), moviendome por todos los sitios, estuve cerca del Rouco, y demás obispos, haciendo fotos, y lo que se movía alrededor, ufff, me olía un poco a naftalina, a añejo, incluso los fieles, personas normales que se desplazaron al acto (para ellos mis respetos), pero no me gusto nada, demasiado serio, sin embargo, ayer, y por el mismo procedimiento, asistí a la cabalgata de reyes, y fue diferente, pues el acto de acercarte a los niños y familiares a darles un caramelo, y ver sus caras, me recompenso, y eso, que muchos los cogía del suelo, porque a ellos no les llegaban, y así hice todo el recorrido, haciendo fotos y tirando caramelos, que aparte de ser mas lúdico, me pareció mas divertido, aparte del agradecimiento en forma de sonrisa que te regalaban los críos, y algunos padres. Por eso prefiero a los Reyes de Oriente.
    Un saludo

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  6. DON MANUEL
    No hay color en la comparación. Deben seguir siendo, in eternum, los REYES DE ORIENTE.

    También yo estuve en una cabalgata con mis nietos y no lo cambio por el mejor banquete del mundo ni por ningún acto espectáculo que pueda existir.

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