La Convención de los Derechos de la Infancia fue aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989 y fue ratificada por el Estado Español el 30 de noviembre de 1990.
La Convención recoge los principios contenidos en la Declaración de los Derechos del Niño de 1959 y los completa cubriendo los vacíos existentes y creando un instrumento internacional obligatorio por el que los estados que la ratifican se comprometen formalmente a respetar los derechos y deberes enunciados, pasando a formar parte del derecho interno de los países.
En este caso, los estados se comprometen a:
* Satisfacer las necesidades básicas de la infancia, proporcionando al niño atención sanitaria, educación y formación, seguridad social, oportunidades de juego y recreo....
* Proteger al niño contra toda forma de crueldad y explotación: maltrato y abandono, tortura, pena de muerte, consumo y tráfico de drogas, explotación laboral y sexual, etc.
En los niños, el efecto de la violencia es devastador. Van acumulando trastornos de ansiedad, se convierten en personas depresivas, con un aumento considerable de la conducta agresiva.
En la edad adulta, estos niños tienen más posibilidades de padecer transtornos psiquiátricos y conductas suicidas, explica el doctor José María Sémelas, psiquiatra y psicopedagogo español.
¿Cuáles son las formas de maltrato a niños/as?
1.-El maltrato físico que es toda forma de castigo corporal e incluye también, el encierro o la privación intencional de cuidados o alimentos.
2.-El maltrato emocional, que acompaña a todas las otras, pero que puede ejercerse independientemente de las demás. Por ejemplo, mediante amenazas aterrorizantes, descalificaciones, desvalorizaciones y/o ausencia de expresiones cariñosas.
¿Cómo puede alguien causar intencionalmente dolor a un niño inocente y desamparado?
El comportamiento de los niños maltratados ofrece muchos indicios que delatan su situación.
# El bajo rendimiento escolar y las dificultades de concentración.
# La depresión constante y/o la presencia de conductas autoagresivas o ideas suicidas.
# La docilidad excesiva y la actitud evasiva y/o defensiva frente a los adultos.
# La búsqueda intensa de expresiones afectuosas por parte de los adultos, especialmente cuando se trata de niños pequeños.
Y las roponas de los Juzgados de Azpeitia (Guipúzcoa) siguen sin dar golpe al trabajo y permitiendo que persistan los maltratos que se señalan, sin importarles un pimiento la situación de esos niños. Y en la mayoría de los casos de maltrato infantil las culpables suelen unas madres medio taradas, a las que las ropanas no aplican la ley por aquello del feminazismo imperante.
Costa Urola
niños maltratados dos
viernes 30 de abril de 2010
miércoles 28 de abril de 2010
Maltrato a niños de 4, 3 y 2 años
Se define como maltrato físico a cualquier lesión física infringida al niño o niña (hematomas, quemaduras, fracturas, lesiones oculares, lesiones cutáneas) mediante pinchazos, mordeduras, golpes, estirones de pelo, torceduras, puntapiés u otros medios con los que se lastime al niño.
Se da con frecuencia en la madre y sus parientes (abuelos maternos), en casos de divorcio y custodia de ellas sobre los niños.
A diferencia del maltrato físico el castigo físico se define como el empleo de la fuerza física con intención de causar dolor, sin lesionar, con el propósito de corregir o controlar una conducta. No siempre es sencillo saber cuando termina el "disciplinamiento" y comienza el abuso. En contraposición del maltrato físico, el castigo corporal es una práctica muy difundida y socialmente aceptada.
Lo que no es tolerable es que a niños de 2 a 4 niños se "les corrija la conducta" causándoles hematomas.
En este último tiempo la población ha tomado conocimiento de numerosos casos de maltrato infantil, algunos de los cuales han concluido lamentablemente con la muerte de la víctima.
Actos de privación de la libertad como encerrar a su hijo o atarlo a una cama, no solo pueden generar daño físico, sino seguro afecciones psicológicas severas. Lo mismo ocurre cuando se amenaza o intimida permanente al niño, alterando su salud psíquica.
Para la Criminología una de las problemáticas más difíciles es precisamente la referida a todos aquellos delitos que se realizan en el ámbito propio de la familia, ya que transforman y alteran los vínculos de todos los integrantes de la misma, creando además en la gran mayoría de los casos otras conductas también muy graves como repetición del modelo violento, desintegración familiar, etc.
Según el investigador Henry Kempe, que hace años describió el síndrome del niño maltratado, pueden advertirse en el niño golpeado una serie de marcas o señales que evidencian el maltrato al que puede estar siendo sometido, comprendiendo entre otras conductas abuso físico, golpes, mordeduras, heridas, fracturas, quemaduras, ataduras, pellizcos, etc.
La descripción de castigos diversos incluye huellas circulares en los tobillos de niños que fueron atados a una cama o árbol, quemaduras en los pies producidas por cigarrillos, escaldaduras por inmersión forzada en agua caliente, quemaduras en las piernas por contacto forzado con un calentador o estufa, etc.
Como ha podido observarse en estos últimos casos, la mayoría de las veces la víctima es menor de diez años y el maltrato comenzó en los primeros meses de vida, aunque puede ocurrir que el maltrato se extienda en algunos hasta principios de la adolescencia.
La edad es fundamental en el conocimiento de este tipo de conductas, ya que a menor edad de la víctima hay menos posibilidades de conocer la problemática que está padeciendo, mientras más pequeño es el niño su indefensión y vulnerabilidad es mayor, complicándose esencialmente la posibilidad de comunicar a otros lo que le sucede.
A la vez, se ha demostrado que a menor edad del niño, mayor es la patología y sadismo del golpeador, definiendo las personalidades de quienes cometen estos hechos como personalidades impulsivas, descontroladas, que viven una situación de conflicto familiar, especialmente de pareja, que los lleva a concluir o “descargar” su tensión a través de la violencia hacia el niño.
Resulta indispensable que todos podamos estar alertas para detectar posibles casos de maltrato infantil, en especial aquellos que desempeñan funciones en contacto con los niños como son los pediatras o los docentes, ya que son muy frecuentes y al reiterarse puede estar peligrando la vida de un niño.
Se observan, en los bebés maltratados, de una edad entre 9 meses y cuatro años, repercusiones negativas en las capacidades relacionales de apego y en la autoestima del niño. Así como pesadillas y problemas del sueño, cambios de hábitos de comida, pérdidas del control de esfínteres, deficiencias psicomotoras, trastornos psicosomáticos.
Los maltratadores no pegan en las zonas más huesudas, donde se puede hacer daño, sino en las más blandas y protegidas, como las nalgas, la espalda, el tronco, los brazos, los genitales, la cara interna de los muslos, las orejas, las mejillas y el cuello.
Este tipo de actuaciones va asociado, casi siempre, a madres que a ellas las trataron así.
De todo esto lo más triste y desesperanzador resulta la NO actuación de los Juzgados penales ante las denuncias formuladas por el exmarido u otros familiares. Tanto (siempre suelen ser mujeres las que ocupan esos cargos hoy) las roponas como las médicos forenses no quieren "mojarse" decidiendo tomar medidas cautelares como las de quitarle la custodia a la madres o dictar órdenes de alejamiento de los niños a los parientes de esas madres.
¿Qué les cabe hacer a los padres de esos niños? ¿Denunciarlo al Consejo Gerenal del Poder Judicial? Es como presentar una queja a las nubes de Galicia. ¿Adquirir una recortada con postas loberas y quitar de enmedio a media docena de roponas de una sóla vez?
Quizá diera resultado.
Costa Urola
maltrato a niños
Se da con frecuencia en la madre y sus parientes (abuelos maternos), en casos de divorcio y custodia de ellas sobre los niños.
A diferencia del maltrato físico el castigo físico se define como el empleo de la fuerza física con intención de causar dolor, sin lesionar, con el propósito de corregir o controlar una conducta. No siempre es sencillo saber cuando termina el "disciplinamiento" y comienza el abuso. En contraposición del maltrato físico, el castigo corporal es una práctica muy difundida y socialmente aceptada.
Lo que no es tolerable es que a niños de 2 a 4 niños se "les corrija la conducta" causándoles hematomas.
En este último tiempo la población ha tomado conocimiento de numerosos casos de maltrato infantil, algunos de los cuales han concluido lamentablemente con la muerte de la víctima.
Actos de privación de la libertad como encerrar a su hijo o atarlo a una cama, no solo pueden generar daño físico, sino seguro afecciones psicológicas severas. Lo mismo ocurre cuando se amenaza o intimida permanente al niño, alterando su salud psíquica.
Para la Criminología una de las problemáticas más difíciles es precisamente la referida a todos aquellos delitos que se realizan en el ámbito propio de la familia, ya que transforman y alteran los vínculos de todos los integrantes de la misma, creando además en la gran mayoría de los casos otras conductas también muy graves como repetición del modelo violento, desintegración familiar, etc.
Según el investigador Henry Kempe, que hace años describió el síndrome del niño maltratado, pueden advertirse en el niño golpeado una serie de marcas o señales que evidencian el maltrato al que puede estar siendo sometido, comprendiendo entre otras conductas abuso físico, golpes, mordeduras, heridas, fracturas, quemaduras, ataduras, pellizcos, etc.
La descripción de castigos diversos incluye huellas circulares en los tobillos de niños que fueron atados a una cama o árbol, quemaduras en los pies producidas por cigarrillos, escaldaduras por inmersión forzada en agua caliente, quemaduras en las piernas por contacto forzado con un calentador o estufa, etc.
Como ha podido observarse en estos últimos casos, la mayoría de las veces la víctima es menor de diez años y el maltrato comenzó en los primeros meses de vida, aunque puede ocurrir que el maltrato se extienda en algunos hasta principios de la adolescencia.
La edad es fundamental en el conocimiento de este tipo de conductas, ya que a menor edad de la víctima hay menos posibilidades de conocer la problemática que está padeciendo, mientras más pequeño es el niño su indefensión y vulnerabilidad es mayor, complicándose esencialmente la posibilidad de comunicar a otros lo que le sucede.
A la vez, se ha demostrado que a menor edad del niño, mayor es la patología y sadismo del golpeador, definiendo las personalidades de quienes cometen estos hechos como personalidades impulsivas, descontroladas, que viven una situación de conflicto familiar, especialmente de pareja, que los lleva a concluir o “descargar” su tensión a través de la violencia hacia el niño.
Resulta indispensable que todos podamos estar alertas para detectar posibles casos de maltrato infantil, en especial aquellos que desempeñan funciones en contacto con los niños como son los pediatras o los docentes, ya que son muy frecuentes y al reiterarse puede estar peligrando la vida de un niño.
Se observan, en los bebés maltratados, de una edad entre 9 meses y cuatro años, repercusiones negativas en las capacidades relacionales de apego y en la autoestima del niño. Así como pesadillas y problemas del sueño, cambios de hábitos de comida, pérdidas del control de esfínteres, deficiencias psicomotoras, trastornos psicosomáticos.
Los maltratadores no pegan en las zonas más huesudas, donde se puede hacer daño, sino en las más blandas y protegidas, como las nalgas, la espalda, el tronco, los brazos, los genitales, la cara interna de los muslos, las orejas, las mejillas y el cuello.
Este tipo de actuaciones va asociado, casi siempre, a madres que a ellas las trataron así.
De todo esto lo más triste y desesperanzador resulta la NO actuación de los Juzgados penales ante las denuncias formuladas por el exmarido u otros familiares. Tanto (siempre suelen ser mujeres las que ocupan esos cargos hoy) las roponas como las médicos forenses no quieren "mojarse" decidiendo tomar medidas cautelares como las de quitarle la custodia a la madres o dictar órdenes de alejamiento de los niños a los parientes de esas madres.
¿Qué les cabe hacer a los padres de esos niños? ¿Denunciarlo al Consejo Gerenal del Poder Judicial? Es como presentar una queja a las nubes de Galicia. ¿Adquirir una recortada con postas loberas y quitar de enmedio a media docena de roponas de una sóla vez?
Quizá diera resultado.
Costa Urola
maltrato a niños
martes 27 de abril de 2010
Cutrada en las masas
Dirán ustedes que lo de hoy es una chorrada, y que vaya tonterías elige el cabrón del Reverte para su artículo. Para llenar la página. Pero no estoy seguro de que la cosa sea intrascendente. Como decía Ovidio, o uno de esos antiguos -lo leí ayer en un Astérix-, una pequeña mordedura de víbora puede liquidar a un toro.
Es como cuando, por ejemplo, ves a un fulano por la calle con una gorra de béisbol puesta del revés. Cada uno puede ir como le salga, naturalmente. Para eso hemos muerto un millón de españoles, o más. Luchando por las gorras de béisbol y por las chanclas.
Pero esa certeza moral no impide que te preguntes, con íntima curiosidad, por qué el fulano lleva la gorra del revés, con la visera para atrás y la cintita de ajustarla sobre la frente.
Todo eso conduce a más preguntas: si viene directamente de quitarse la careta de catcher de los Tomateros de Culiacán, si le da el sol en el cogote o si es un poquito gilipollas. Concediéndole, sin embargo, el beneficio de la duda, de ahí pasas a preguntarte si, en vista de que al pavo le molesta o no le conviene llevar la visera de la gorra hacia delante, por qué usa gorra con visera. Por qué no recurre a un casquete moruno, un fez turco o a una boina con rabito.
Luego terminas pensando que es raro que los fabricantes de gorras no hayan pensado en hacer una gorra sin visera, para fulanos como el que acabas de ver; y de eso deduces, malpensado como eres, que la mafia internacional de los fabricantes de gorras de béisbol pone visera a todos los modelos para cobrar más caro y explotar al cliente, y luego lo disimulan regalándole gorras a Leonardo DiCaprio para que se las ponga del revés cuando saca en moto a su novia en el Diez Minutos.
Eso te lleva inevitablemente a pensar en la crisis de Occidente y el aborregamiento de las masas, hasta que acabas echando espumarajos por la boca y decides apuntarte en Al Quaida y masacrar infieles, mientras concluyes que el mundo es una mierda pinchada en un palo, que odias a la Humanidad -Monica Bellucci aparte- y que la culpa de todo la tiene el Pesoe.
Llegados a este punto del artículo, ustedes se preguntan qué habrá fumado el Reverte esta mañana; concluyendo que, sea lo que sea, le sientan fatal ciertas mezclas. Pero yerran. Estoy sobrio y con un café; y todo esto, digresión sobre gorras incluida, viene al hilo del asunto: lo de que no hay enemigo pequeño, y que si parva licet componere magna, que dijo otro romano finolis de aquéllos.
Pequeños detalles sin importancia aparente pueden llevar a cuestiones de más chicha, y parvos indicios pueden poner de manifiesto realidades más vastas y complejas. Vean si no -a eso iba con lo de las jodías gorras- el anuncio publicitario que hace unos días escuché en la radio. Un anuncio de esos que definen no sólo al fabricante, sino al consumidor. Y sobre todo, el país donde vive el consumidor. Usted mismo, o sea. Yo.
Buenos días, don Nicolás -cito de memoria, claro-, dice la secretaria a su jefe. ¿Le apetece un cortadito? Claro que sí, responde el mentado. Es usted muy amable, Mari Pili. Ahora mismo se lo preparo, dice ella, pizpireta y dispuesta. Pero ojo, la previene el jefe. Recuerde que yo el café lo tomo siempre de la marca Cofiflux Barriguitas. Por supuesto, don Nicolás, responde la secre. Conozco sus dificultades para ir al baño, como las conoce toda la empresa. Ahora yo también bebo el café de esa marca, igual que lo hacen ya todos mis compañeros. Tomamos Cofiflux Barriguitas, y nos va de maravilla. Etcétera.
Juro por Hazañas Bélicas que el anuncio es real. Quien escuche la radio, lo conocerá como yo.
Lo estremecedor del asunto es la naturalidad con que se plantea la situación; el argumento de normalidad a la hora de controlar si el jefe va apretado o flojo de esfínter. Interpretarlo como nota de humor publicitario deliberado -lo que tampoco es evidente- no cambia las cosas. Con humor o en serio, el compadreo intestinal es de pésimo gusto.
Delata, una vez más, las maneras bajunas de una España tan chabacana y directa como nuestra vida misma -"Yo es que soy muy espontáneo y directo", te dicen algunos capullos-; convertida, cada vez más, en caricatura de sí misma. En pasmo de Europa.
Y ahora pónganse la mano en el corazón, mírense a los ojos y consideren si, en un país donde, tras emitir en la radio un anuncio con semejante finura conceptual, se espera que la gente normal compre entusiasmada el producto -y no me cabe duda de que lo compran-, sus ciudadanos pueden ir por el mundo con la cabeza alta.
En cualquier caso, díganme si una sociedad capaz de dar por supuesto, como lo más corriente, que todo el personal de una empresa, desde la secretaria hasta el conserje, conoce, airea y comparte las dificultades intestinales de su director, presidente, monarca o puta que los parió -nos parió- a todos, no merece, además de café Cofiflux Barriguitas, o como diablos se llame, un intenso tratamiento con napalm.
ARTURO PEREZ REVERTE
Académico de la Real Academia de la Lengua
AVISO IMPORTANTE
Los Juzgados de AZPEITIA en Guipúzcoa tienen roponas que no saben lo que deben de hacer o no quieren saberlo.
Cutrada en las masas
Es como cuando, por ejemplo, ves a un fulano por la calle con una gorra de béisbol puesta del revés. Cada uno puede ir como le salga, naturalmente. Para eso hemos muerto un millón de españoles, o más. Luchando por las gorras de béisbol y por las chanclas.
Pero esa certeza moral no impide que te preguntes, con íntima curiosidad, por qué el fulano lleva la gorra del revés, con la visera para atrás y la cintita de ajustarla sobre la frente.
Todo eso conduce a más preguntas: si viene directamente de quitarse la careta de catcher de los Tomateros de Culiacán, si le da el sol en el cogote o si es un poquito gilipollas. Concediéndole, sin embargo, el beneficio de la duda, de ahí pasas a preguntarte si, en vista de que al pavo le molesta o no le conviene llevar la visera de la gorra hacia delante, por qué usa gorra con visera. Por qué no recurre a un casquete moruno, un fez turco o a una boina con rabito.
Luego terminas pensando que es raro que los fabricantes de gorras no hayan pensado en hacer una gorra sin visera, para fulanos como el que acabas de ver; y de eso deduces, malpensado como eres, que la mafia internacional de los fabricantes de gorras de béisbol pone visera a todos los modelos para cobrar más caro y explotar al cliente, y luego lo disimulan regalándole gorras a Leonardo DiCaprio para que se las ponga del revés cuando saca en moto a su novia en el Diez Minutos.
Eso te lleva inevitablemente a pensar en la crisis de Occidente y el aborregamiento de las masas, hasta que acabas echando espumarajos por la boca y decides apuntarte en Al Quaida y masacrar infieles, mientras concluyes que el mundo es una mierda pinchada en un palo, que odias a la Humanidad -Monica Bellucci aparte- y que la culpa de todo la tiene el Pesoe.
Llegados a este punto del artículo, ustedes se preguntan qué habrá fumado el Reverte esta mañana; concluyendo que, sea lo que sea, le sientan fatal ciertas mezclas. Pero yerran. Estoy sobrio y con un café; y todo esto, digresión sobre gorras incluida, viene al hilo del asunto: lo de que no hay enemigo pequeño, y que si parva licet componere magna, que dijo otro romano finolis de aquéllos.
Pequeños detalles sin importancia aparente pueden llevar a cuestiones de más chicha, y parvos indicios pueden poner de manifiesto realidades más vastas y complejas. Vean si no -a eso iba con lo de las jodías gorras- el anuncio publicitario que hace unos días escuché en la radio. Un anuncio de esos que definen no sólo al fabricante, sino al consumidor. Y sobre todo, el país donde vive el consumidor. Usted mismo, o sea. Yo.
Buenos días, don Nicolás -cito de memoria, claro-, dice la secretaria a su jefe. ¿Le apetece un cortadito? Claro que sí, responde el mentado. Es usted muy amable, Mari Pili. Ahora mismo se lo preparo, dice ella, pizpireta y dispuesta. Pero ojo, la previene el jefe. Recuerde que yo el café lo tomo siempre de la marca Cofiflux Barriguitas. Por supuesto, don Nicolás, responde la secre. Conozco sus dificultades para ir al baño, como las conoce toda la empresa. Ahora yo también bebo el café de esa marca, igual que lo hacen ya todos mis compañeros. Tomamos Cofiflux Barriguitas, y nos va de maravilla. Etcétera.
Juro por Hazañas Bélicas que el anuncio es real. Quien escuche la radio, lo conocerá como yo.
Lo estremecedor del asunto es la naturalidad con que se plantea la situación; el argumento de normalidad a la hora de controlar si el jefe va apretado o flojo de esfínter. Interpretarlo como nota de humor publicitario deliberado -lo que tampoco es evidente- no cambia las cosas. Con humor o en serio, el compadreo intestinal es de pésimo gusto.
Delata, una vez más, las maneras bajunas de una España tan chabacana y directa como nuestra vida misma -"Yo es que soy muy espontáneo y directo", te dicen algunos capullos-; convertida, cada vez más, en caricatura de sí misma. En pasmo de Europa.
Y ahora pónganse la mano en el corazón, mírense a los ojos y consideren si, en un país donde, tras emitir en la radio un anuncio con semejante finura conceptual, se espera que la gente normal compre entusiasmada el producto -y no me cabe duda de que lo compran-, sus ciudadanos pueden ir por el mundo con la cabeza alta.
En cualquier caso, díganme si una sociedad capaz de dar por supuesto, como lo más corriente, que todo el personal de una empresa, desde la secretaria hasta el conserje, conoce, airea y comparte las dificultades intestinales de su director, presidente, monarca o puta que los parió -nos parió- a todos, no merece, además de café Cofiflux Barriguitas, o como diablos se llame, un intenso tratamiento con napalm.
ARTURO PEREZ REVERTE
Académico de la Real Academia de la Lengua
Los Juzgados de AZPEITIA en Guipúzcoa tienen roponas que no saben lo que deben de hacer o no quieren saberlo.
Cutrada en las masas
lunes 26 de abril de 2010
Más peligroso subirse a un autobús que quemarlo
El domingo 13 de julio de 1980, todas las emisoras de radio y cadenas de televisión abren sus informativos con una grave noticia, la muerte de dos guardias civiles en Orio (Guipúzcoa) en un enfrentamiento con un comando de ETA, en el que se utilizan granadas de mano y en el que fallecen también dos terroristas.
La información impide que se divulgue en toda su magnitud otra noticia que ese día publica en primera página el diario El Correo de Bilbao. Según el rotativo, un grupo de entre veinticinco y cincuenta jóvenes, seleccionados a dedo por la Consejería de Interior del Gobierno Vasco, estaban entrenándose clandestinamente en la finca Berrotzi, situada en el alto de Azazeta, en la carretera de Vitoria a Estella (Navarra), a unos veinte kilómetros de la capital alavesa, para constituir lo que sería el primer embrión de la policía autónoma vasca.
Los futuros agentes, elegidos en los batzokis del PNV, entre la gente de confianza del partido, llevaban varios días viviendo entre cabras, establos, sacos de pienso, árboles frutales y, junto a los habituales entrenamientos de defensa personal, hacían todos los días ejercicios de fuego real con armas adquiridas ilegalmente.
Las personas encargadas de su preparación física y policial, ex agentes del Mossad y de los servicios secretos británicos, pertenecientes a dos potencias extranjeras, habían entrado en España para impartir instrucción policial y militar sin conocimiento del Gobierno.
De esta manera, la primera y única promoción de ertzainas salida de las campas de Berrozi, la policía encargada de cumplir y hacer cumplir las leyes, inició su aprendizaje vulnerando el Código Penal por posesión y uso ilegal de armas de "fuego"y otros delitos conexos.
Y es que, tras varios intentos de negociar con el presidente Adolfo Suárez y el vicepresidente Manuel Gutiérrez Mellado la creación de un cuerpo policial propio, dependiente de la Consejería de Interior vasca, sin llegar a un acuerdo, el Gobierno de Ajuria Enea había decidido imponer por la vía de los hechos su propia policía, la Ertzaintza.
Así, resuelto el contencioso entre Madrid y Vitoria, el 1º de febrero de 1982 los primeros 680 alumnos seleccionados oficialmente ingresan en la nueva Academia de Arkaute, un complejo de edificios situados en las afueras de Álava.
Pese a que los nuevos agentes van a cumplir funciones de policía integral y, por tanto, sus sueldos saldrán de los Presupuestos Generales del Estado, el único distintivo visible es una inmensa ikurriña, tal vez la más grande que exista en el País Vasco, que ondea en un mastil de doce metros.
Con su habitual verborrea, Arzalluz lo dijo alto y claro en un mitin de su partido:
"El PNV no va a permitir que se coloquen palos en las ruedas del carro de la paz", para neutralizar las vigilancias que la Ertzaintza venía realizando sobre un comando de ETA.
Al día siguiente, Mikel Uribe, jefe de la comisaría de Hernani (Guipúzcoa), la más conflictiva del País Vasco, reunió a todos los mandos y les ordenó paralizar cualquier actuación contra la banda terrorista mientras se mantuviera el alto el fuego.
La misma consigna se imparte en el resto de los centros de la policía autónoma, donde se recomienda, además, tratar con guante de seda a los miembros y simpatizantes de HB, sin pretender identificarlos ni provocarlos en sus manifestaciones y actos públicos y negociar con los alcaldes y concejales radicales las medidas de seguridad a tomar en las fiestas patronales.
Así, de la noche a la mañana, sin que se hubiese producido ningún acto de arrepentimiento ni pedido públicamente excusas, muchos dirigentes de HB, LAB Y de Jarrai, que se han dedicado a apalear ertzainas, a quemarlos vivos, a dinamitar e incendiar sus coches, a perseguir y a insultar a sus familias, a impedir que sus hijos vayan a las mismas ikastolas, asistan a las mismas escuelas de remo o participen en los campeonatos de pelota vasca, pasan a ser personas honorables.
Los resultados son inmediatos. Mientras los terroristas y sus cómplices campan por sus respetos, profieren gritos a favor de ETA, queman banderas de España, agreden a concejales del PSOE y Pp, queman sus casas y transgreden todos los días los límites del Código Penal, la Ertzaintza permanece de brazos cruzados, como si la "guerra" de la banda terrorista con los partidos constitucionalistas no los afectara.
Según el servicio de estadísticas de la Guardia Civil, entre 1987 y 1999 se produjeron en el País Vasco 6.249 actos de violencia callejera atribuidos a jóvenes radicales. Los años de más violencia fueron 1996 y 1997, con 1135 y 971 sabotajes, respectivamente.
La intervención de la Ertzaintza, responsable del orden público, es más que deficitaria. Así, en 1997, la policía vasca detuvo sólo a 75 personas, un tercio del total. En 1999, en plena tregua, los detenidos se reducen sólo a siete personas. En todo el período analizado, más de la mitad de las detenciones se producen en Navarra, donde no interviene la Ertzaintza.
Euskadi es, de esta manera, probablemente el único lugar del mundo donde subirse a un autobús es más peligroso que quemarlo, donde al sacar dinero de un cajero automático por la noche en determinadas zonas se corre más riesgo que incendiándolo y donde llevar un lazo azul en la solapa es más arriesgado que gritar "Gora ETA" o "ETA, mátalos".
COSTA UROLA
NOTA DEL BLOG
Los juzgados de AZPEITIA siguen siendo los más obsoletos de Europa. No deciden o resuelven ni la hora a que van irse a comer los ropones o roponas. ¿Dónde se esconde el Consejo General del Poder Judicial?
más peligroso subirse autobus
La información impide que se divulgue en toda su magnitud otra noticia que ese día publica en primera página el diario El Correo de Bilbao. Según el rotativo, un grupo de entre veinticinco y cincuenta jóvenes, seleccionados a dedo por la Consejería de Interior del Gobierno Vasco, estaban entrenándose clandestinamente en la finca Berrotzi, situada en el alto de Azazeta, en la carretera de Vitoria a Estella (Navarra), a unos veinte kilómetros de la capital alavesa, para constituir lo que sería el primer embrión de la policía autónoma vasca.
Los futuros agentes, elegidos en los batzokis del PNV, entre la gente de confianza del partido, llevaban varios días viviendo entre cabras, establos, sacos de pienso, árboles frutales y, junto a los habituales entrenamientos de defensa personal, hacían todos los días ejercicios de fuego real con armas adquiridas ilegalmente.
Las personas encargadas de su preparación física y policial, ex agentes del Mossad y de los servicios secretos británicos, pertenecientes a dos potencias extranjeras, habían entrado en España para impartir instrucción policial y militar sin conocimiento del Gobierno.
De esta manera, la primera y única promoción de ertzainas salida de las campas de Berrozi, la policía encargada de cumplir y hacer cumplir las leyes, inició su aprendizaje vulnerando el Código Penal por posesión y uso ilegal de armas de "fuego"y otros delitos conexos.
Y es que, tras varios intentos de negociar con el presidente Adolfo Suárez y el vicepresidente Manuel Gutiérrez Mellado la creación de un cuerpo policial propio, dependiente de la Consejería de Interior vasca, sin llegar a un acuerdo, el Gobierno de Ajuria Enea había decidido imponer por la vía de los hechos su propia policía, la Ertzaintza.
Así, resuelto el contencioso entre Madrid y Vitoria, el 1º de febrero de 1982 los primeros 680 alumnos seleccionados oficialmente ingresan en la nueva Academia de Arkaute, un complejo de edificios situados en las afueras de Álava.
Pese a que los nuevos agentes van a cumplir funciones de policía integral y, por tanto, sus sueldos saldrán de los Presupuestos Generales del Estado, el único distintivo visible es una inmensa ikurriña, tal vez la más grande que exista en el País Vasco, que ondea en un mastil de doce metros.
Con su habitual verborrea, Arzalluz lo dijo alto y claro en un mitin de su partido:
"El PNV no va a permitir que se coloquen palos en las ruedas del carro de la paz", para neutralizar las vigilancias que la Ertzaintza venía realizando sobre un comando de ETA.
Al día siguiente, Mikel Uribe, jefe de la comisaría de Hernani (Guipúzcoa), la más conflictiva del País Vasco, reunió a todos los mandos y les ordenó paralizar cualquier actuación contra la banda terrorista mientras se mantuviera el alto el fuego.
La misma consigna se imparte en el resto de los centros de la policía autónoma, donde se recomienda, además, tratar con guante de seda a los miembros y simpatizantes de HB, sin pretender identificarlos ni provocarlos en sus manifestaciones y actos públicos y negociar con los alcaldes y concejales radicales las medidas de seguridad a tomar en las fiestas patronales.
Así, de la noche a la mañana, sin que se hubiese producido ningún acto de arrepentimiento ni pedido públicamente excusas, muchos dirigentes de HB, LAB Y de Jarrai, que se han dedicado a apalear ertzainas, a quemarlos vivos, a dinamitar e incendiar sus coches, a perseguir y a insultar a sus familias, a impedir que sus hijos vayan a las mismas ikastolas, asistan a las mismas escuelas de remo o participen en los campeonatos de pelota vasca, pasan a ser personas honorables.
Los resultados son inmediatos. Mientras los terroristas y sus cómplices campan por sus respetos, profieren gritos a favor de ETA, queman banderas de España, agreden a concejales del PSOE y Pp, queman sus casas y transgreden todos los días los límites del Código Penal, la Ertzaintza permanece de brazos cruzados, como si la "guerra" de la banda terrorista con los partidos constitucionalistas no los afectara.
Según el servicio de estadísticas de la Guardia Civil, entre 1987 y 1999 se produjeron en el País Vasco 6.249 actos de violencia callejera atribuidos a jóvenes radicales. Los años de más violencia fueron 1996 y 1997, con 1135 y 971 sabotajes, respectivamente.
La intervención de la Ertzaintza, responsable del orden público, es más que deficitaria. Así, en 1997, la policía vasca detuvo sólo a 75 personas, un tercio del total. En 1999, en plena tregua, los detenidos se reducen sólo a siete personas. En todo el período analizado, más de la mitad de las detenciones se producen en Navarra, donde no interviene la Ertzaintza.
Euskadi es, de esta manera, probablemente el único lugar del mundo donde subirse a un autobús es más peligroso que quemarlo, donde al sacar dinero de un cajero automático por la noche en determinadas zonas se corre más riesgo que incendiándolo y donde llevar un lazo azul en la solapa es más arriesgado que gritar "Gora ETA" o "ETA, mátalos".
COSTA UROLA
NOTA DEL BLOG
Los juzgados de AZPEITIA siguen siendo los más obsoletos de Europa. No deciden o resuelven ni la hora a que van irse a comer los ropones o roponas. ¿Dónde se esconde el Consejo General del Poder Judicial?
más peligroso subirse autobus
sábado 24 de abril de 2010
La tolerancia del velo
El Consejo Escolar del Instituto Camilo José Cela, de Madrid, ha decidido mantener el artículo de su reglamento interno que les impide a los alumnos asistir a clase con la cabeza cubierta.
Ni velos, ni una simple gorra de béisbol.
El Consejo Escolar del citado centro ha tomado una decisión valiente. La presión mediática (y también política) ha sido importante durante los últimos días.
Sospecho que esto no ha terminado aún. Unas horas antes de que se pronunciara dicho Consejo Escolar, un impertérrito Ministro Ángel Gabilondo se mostraba partidario de que la joven musulmana asistiera a clase con hijab.
Según el ministro de Educación, en una sociedad aconfesional no es lo mismo un símbolo que identifica las creencias colectivas -verbigracia, un crucifijo colgado en la pared o puesto sobre una mesa- que la decisión personal de ataviarse de acuerdo con las creencias más íntimas.
Cabe preguntar por qué un político que, mutatis mutandi, es descendiente ideológico de quien calificó a la religión como el opio del pueblo, se muestra tan condescendiente con una de las creencias más intolerantes del siglo XXI.
Quizá no haya una única respuesta para esta pregunta, pero sí una que destaca sobre las demás: liquidada, o casi liquidada, la familia (hoy en España una chica de 16 años todavía tiene que pedir permiso a sus padres para llegar tarde a casa, pero no para abortar), socavada la autoridad de los profesores, sólo queda dinamitar la moral cristiana para alienar por completo a las nuevas generaciones.
Después de todo, una adolescencia sin valores es el mejor preámbulo de una juventud, en esencia, manipulable.
Lo demás, para los sociatas, es secundario. Lo es porque a este Gobierno el catolicismo y el islamismo le importan lo mismo que el budismo o la santería cubana: nada de nada.
Sólo intuye que es tan útil para distraer la atención la polémica sobre el descuelgue de crucifijos que sobre la prohibición del velo. Mientras se hable de esas cosas, menos se piensa en el desempleo; por ejemplo.
Y de que en AZPEITIA (Guipúzcoa) no funcionan los juzgados. Están como en Abisinia.
No tenemos en los Juzgados de Azpeitia una sistema dotado de medios para aplastar de forma rápida y ejemplar los manejos que evitan castigar a las madres maltratadoras de bebés .
COSTA UROLA
la tolerancia del velo
Ni velos, ni una simple gorra de béisbol.
El Consejo Escolar del citado centro ha tomado una decisión valiente. La presión mediática (y también política) ha sido importante durante los últimos días.
Sospecho que esto no ha terminado aún. Unas horas antes de que se pronunciara dicho Consejo Escolar, un impertérrito Ministro Ángel Gabilondo se mostraba partidario de que la joven musulmana asistiera a clase con hijab.
Según el ministro de Educación, en una sociedad aconfesional no es lo mismo un símbolo que identifica las creencias colectivas -verbigracia, un crucifijo colgado en la pared o puesto sobre una mesa- que la decisión personal de ataviarse de acuerdo con las creencias más íntimas.
Cabe preguntar por qué un político que, mutatis mutandi, es descendiente ideológico de quien calificó a la religión como el opio del pueblo, se muestra tan condescendiente con una de las creencias más intolerantes del siglo XXI.
Quizá no haya una única respuesta para esta pregunta, pero sí una que destaca sobre las demás: liquidada, o casi liquidada, la familia (hoy en España una chica de 16 años todavía tiene que pedir permiso a sus padres para llegar tarde a casa, pero no para abortar), socavada la autoridad de los profesores, sólo queda dinamitar la moral cristiana para alienar por completo a las nuevas generaciones.
Después de todo, una adolescencia sin valores es el mejor preámbulo de una juventud, en esencia, manipulable.
Lo demás, para los sociatas, es secundario. Lo es porque a este Gobierno el catolicismo y el islamismo le importan lo mismo que el budismo o la santería cubana: nada de nada.
Sólo intuye que es tan útil para distraer la atención la polémica sobre el descuelgue de crucifijos que sobre la prohibición del velo. Mientras se hable de esas cosas, menos se piensa en el desempleo; por ejemplo.
Y de que en AZPEITIA (Guipúzcoa) no funcionan los juzgados. Están como en Abisinia.
No tenemos en los Juzgados de Azpeitia una sistema dotado de medios para aplastar de forma rápida y ejemplar los manejos que evitan castigar a las madres maltratadoras de bebés .
COSTA UROLA
la tolerancia del velo
sábado 17 de abril de 2010
El olor a podrido que afecta al Derecho
El invento, el invento del llamado "Estado de Derecho" es muy viejo. Y, lo escribo sin ápice de ironía, muy venerable.
Ya aquellos griegos del siglo IV antes de Cristo, los que nos legaron la idea de democracia, de igualdad ante la ley, estaban orgullosos de un hecho, de un derecho. Tal vez de una ficción. En su ciudad -Atenas- no mandaba ningún hombre, nadie se sometía (ni de buen grado ni por la fuerza) a la voluntad de otro hombre. En eso consistía la libertad.
Tanto los escritos de los historiadores (Tucídides, por ejemplo, o por antonomasia) como los de algunos filósofos, tanto la comedia en su particular registro como la tensa tragedia registran ese hecho, crucial: las leyes se impusieron sobre los hombres.
Sabemos que fue un suspiro, unas cuantas decenas de años. Pero la idea sigue presente. O, ausente, sigue queriendo realizarse.
También sabemos que el gobierno de los hombres se arriesga a todo tipo de abuso; o declina hacia las formas más soeces de aprovechamiento. Cuando el abuso y el provecho no están contemplados en la ley a eso se le da el nombre de corrupción.
Y tal vez sea, de hecho, de derecho, el nombre más adecuado. Algo de hedor, algo de cadáver hay en el aprovechamiento ilícito, en el abuso de autoridad, en el uso privado de los medios públicos. No es el sabor, ni la vista, no es el oído ni el tacto. Es el olor, es el hedor. Algo huele a podrido. No sólo en Dinamarca.
Pero cuando los hombres muestran, obscenamente, sus miserias, cuando el hedor se expande, cuando no permite respirar, cuando ahoga, queda un recurso: las leyes están más allá y por encima de los hombres. Las leyes no huelen.
De los muchos escándalos que atenazan a este atribulado país, que se convierte en paradigma de la corrupción mundial a pasos agigantados, no es el más grave el de las corruptelas vinculadas al urbanismo, a la preparación de actos.
No es el más grave el de los miles de millones (contamos en euros) que se desvían de las arcas públicas para caer, es un decir, en manos privadas: privadas de decencia, privadas de honestidad.
No. El escándalo mayor es el que afecta al derecho. El que infecta la ley.
Puede que seamos agnósticos con respecto a la justicia. Y que sospechemos que ella, la justicia, no se aviene a comparecer entre los mortales de buen grado. Pero sí sabemos algo de leyes, y de derecho, y de estado o estados de derecho. Que en España el derecho y las leyes se hayan convertido en un sainete, en un argumento de zarzuela, que las instancias más altas del derecho y la ley estén bajo permanente sospecha de parcialidad, es lo peor que puede suceder.
Y ha sucedido.
Basta con observar el NO funcionamiento de los Juzgados de Azpeitia (Guipuzcoa).
COSTA UROLA
olor podrido afecta derecho
Ya aquellos griegos del siglo IV antes de Cristo, los que nos legaron la idea de democracia, de igualdad ante la ley, estaban orgullosos de un hecho, de un derecho. Tal vez de una ficción. En su ciudad -Atenas- no mandaba ningún hombre, nadie se sometía (ni de buen grado ni por la fuerza) a la voluntad de otro hombre. En eso consistía la libertad.
Tanto los escritos de los historiadores (Tucídides, por ejemplo, o por antonomasia) como los de algunos filósofos, tanto la comedia en su particular registro como la tensa tragedia registran ese hecho, crucial: las leyes se impusieron sobre los hombres.
Sabemos que fue un suspiro, unas cuantas decenas de años. Pero la idea sigue presente. O, ausente, sigue queriendo realizarse.
También sabemos que el gobierno de los hombres se arriesga a todo tipo de abuso; o declina hacia las formas más soeces de aprovechamiento. Cuando el abuso y el provecho no están contemplados en la ley a eso se le da el nombre de corrupción.
Y tal vez sea, de hecho, de derecho, el nombre más adecuado. Algo de hedor, algo de cadáver hay en el aprovechamiento ilícito, en el abuso de autoridad, en el uso privado de los medios públicos. No es el sabor, ni la vista, no es el oído ni el tacto. Es el olor, es el hedor. Algo huele a podrido. No sólo en Dinamarca.
Pero cuando los hombres muestran, obscenamente, sus miserias, cuando el hedor se expande, cuando no permite respirar, cuando ahoga, queda un recurso: las leyes están más allá y por encima de los hombres. Las leyes no huelen.
De los muchos escándalos que atenazan a este atribulado país, que se convierte en paradigma de la corrupción mundial a pasos agigantados, no es el más grave el de las corruptelas vinculadas al urbanismo, a la preparación de actos.
No es el más grave el de los miles de millones (contamos en euros) que se desvían de las arcas públicas para caer, es un decir, en manos privadas: privadas de decencia, privadas de honestidad.
No. El escándalo mayor es el que afecta al derecho. El que infecta la ley.
Puede que seamos agnósticos con respecto a la justicia. Y que sospechemos que ella, la justicia, no se aviene a comparecer entre los mortales de buen grado. Pero sí sabemos algo de leyes, y de derecho, y de estado o estados de derecho. Que en España el derecho y las leyes se hayan convertido en un sainete, en un argumento de zarzuela, que las instancias más altas del derecho y la ley estén bajo permanente sospecha de parcialidad, es lo peor que puede suceder.
Y ha sucedido.
Basta con observar el NO funcionamiento de los Juzgados de Azpeitia (Guipuzcoa).
COSTA UROLA
olor podrido afecta derecho
martes 13 de abril de 2010
Polonia versus Chequia
Stalin leía mucha historia. Sabía muy bien del éxito en la represión de la nación checa después del levantamiento nacional y religioso iniciado en 1618 y su aplastamiento tras la batalla de la Montaña Blanca en 1620.
Entonces todos los líderes checos, aristócratas y hombres significados fueron ajusticiados por Viena. La nación checa se convirtió en la más sumisa y maleable del Imperio.
Eso explica en gran parte que sí los héroes polacos han sido siempre aristócratas y guerreros patriotas indómitos, intelectuales comprometidos con el sufrimiento y la resurrección constante de su pueblo, los checos tengan por héroe a una especie de Sancho Panza pragmático, tramposo y cínico.
Eso explica también por qué a lo largo de la historia los polacos han combatido a sus enemigos hasta la autoinmolación y destrucción total de sus ciudades mientras los checos tienen todas sus ciudades intactas y siempre se entregaron prácticamente sin lucha a las fuerzas exteriores superiores.
Con todas las excepciones que se quieran ver y que por supuesto existen. Pero la historia marca el carácter de las naciones y los contrastes que se revelan entre estos dos vecinos, ambos eslavos, son posiblemente los más llamativos en Centroeuropa.
Dice Hermann TERTSCH que Stalin aplicó la política de intentar descabezar Polonia en su día porque sabía de la fuerza ejemplarizante de las elites polacas, esas que eran inexistentes en la nueva Checoslovaquia. Eso se produjo en Katyn.
Pero ya lo había ensayado Stalin en España. Muy cerca de Madrid. En Paracuellos. Allí fue asesinada parte de la elite nacional nuestra. Se trataba también allí de convertir a todo el país en una masa amorfa sin columna vertebral ni referentes morales para que el totalitarismo no tuviera resistencia. Sin líderes ni memoria.
Ahora ha sido al parecer una siniestra fatalidad la que priva a Polonia de muchos de sus mejores hombres y mujeres. Se trata de un drama infinito del que una sociedad tarda mucho en recuperarse. Y la siniestra coincidencia que redobla la maldición de Katyn lo puede hacer aun más difícil.
Pero Polonia es un gran país que se ha respetado a sí mismo como quizás sólo lo ha hecho siempre el Reino Unido. En la peor adversidad. Ejemplo de dignidad a través de los siglos.
COSTA UROLA
polonia versus chequia
Entonces todos los líderes checos, aristócratas y hombres significados fueron ajusticiados por Viena. La nación checa se convirtió en la más sumisa y maleable del Imperio.
Eso explica en gran parte que sí los héroes polacos han sido siempre aristócratas y guerreros patriotas indómitos, intelectuales comprometidos con el sufrimiento y la resurrección constante de su pueblo, los checos tengan por héroe a una especie de Sancho Panza pragmático, tramposo y cínico.
Eso explica también por qué a lo largo de la historia los polacos han combatido a sus enemigos hasta la autoinmolación y destrucción total de sus ciudades mientras los checos tienen todas sus ciudades intactas y siempre se entregaron prácticamente sin lucha a las fuerzas exteriores superiores.
Con todas las excepciones que se quieran ver y que por supuesto existen. Pero la historia marca el carácter de las naciones y los contrastes que se revelan entre estos dos vecinos, ambos eslavos, son posiblemente los más llamativos en Centroeuropa.
Dice Hermann TERTSCH que Stalin aplicó la política de intentar descabezar Polonia en su día porque sabía de la fuerza ejemplarizante de las elites polacas, esas que eran inexistentes en la nueva Checoslovaquia. Eso se produjo en Katyn.
Pero ya lo había ensayado Stalin en España. Muy cerca de Madrid. En Paracuellos. Allí fue asesinada parte de la elite nacional nuestra. Se trataba también allí de convertir a todo el país en una masa amorfa sin columna vertebral ni referentes morales para que el totalitarismo no tuviera resistencia. Sin líderes ni memoria.
Ahora ha sido al parecer una siniestra fatalidad la que priva a Polonia de muchos de sus mejores hombres y mujeres. Se trata de un drama infinito del que una sociedad tarda mucho en recuperarse. Y la siniestra coincidencia que redobla la maldición de Katyn lo puede hacer aun más difícil.
Pero Polonia es un gran país que se ha respetado a sí mismo como quizás sólo lo ha hecho siempre el Reino Unido. En la peor adversidad. Ejemplo de dignidad a través de los siglos.
COSTA UROLA
polonia versus chequia
domingo 11 de abril de 2010
Los holandeses siempre han tenido problemas a la hora de valorar al príncipe Bernardo (1911-2004). No saben si considerarlo héroe o truhán.
Una nueva biografía le retrata, de manera implacable, como esto último. Y además, demuestra que la figura más vistosa de la familia real holandesa fue, sin lugar a dudas, un auténtico nazi. Las palabras del padre de la reina Beatriz -"puedo prometer e, incluso, jurar sobre la Biblia que yo nunca fui nazi"- pronunció en una entrevista publicada justo antes de su muerte, resultaron falsas.
La historiadora holandesa Annejet van der Zijl describe minuciosamente la vida del príncipe hasta 1951. La clave para entender al príncipe la encontró en Alemania, donde creció con el nombre de Bernhard Leopold zur Lippe-Bietersfeld.
"La inestabilidad, la agitación y la ausencia de moral que caracterizaron su época de juventud, condujo a su generación a seguir a Hitler", ha asegurado Annejet van der Zijl. Hitler había prometido restaurar la monarquía y reconstruir el ejército. Y, también, que devolvería a la aristocracia la vieja Alemania.
El príncipe Bernardo tenía unas sólidas y arraigadas tendencias antisemíticas, según ha concluido la autora, quien describe a la Alemania de aquella época de preguerra como un lugar en el que "el antisemitismo era algo cotidiano que casi formaba parte de la vida, sin que nadie le diera excesiva importancia, algo que también ocurría, ciertamente, en el ámbito de la nobleza, que además razonaba, con su manera más clásica de pensar, en términos de gente de alto o bajo nivel".
Para Annejet van der Zijl, esta última fue la razón principal por la que el príncipe Bernardo fue un conspicuo miembro del Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores (NSDAP, según sus siglas en alemán) y de su rama paramilitar Sturmabteilung (las SA) desde 1933 hasta 1936.
En el curso de sus investigaciones, la historiadora holandesa encontró un carné del príncipe que le acreditaba como miembro de la Deutsche Studentenschaft, una fraternidad estudiantil que siempre hizo gala de un claro posicionamiento nacionalsocialista. La universidad a la que él asistía era muy conocida por ser una importante cantera para el nacionalsocialismo. En el mencionado carné se indicaba que el príncipe Bernardo se había convertido en miembro del mencionado NSDAP el 27 de abril de 1933, a los 21 años. En aquella misma época, las tropas de las SA se dedicaban a la caza y captura de judíos y socialistas por las calles de todas las ciudades de Alemania.
Sin embargo, el ingreso en las SA estaba necesariamente precedido por un periodo de formación obligatorio de seis meses de duración, lo que indudablemente significa que el príncipe Bernardo debería haber solicitado su ingreso tan precozmente como en 1932, un año antes de que los nazis ascendieran al poder, según se infiere de lo que afirma Annejet van der Zijl: "En aquella época de la historia no había razones para que los nazis presionaran a nadie a hacerlo".
Mientras tanto, en Holanda, la familia real estaba sufriendo serios problemas a la hora de encontrar marido para la heredera del trono, la princesa Juliana.
Durante el mismo tiempo que estuvo cortejando a Juliana en 1936, había pedido simultáneamente a dos mujeres adineradas diferentes que se casaran con él.
Cuando los nazis invadieron Holanda en 1940, el joven príncipe (tenía 28 años) se convirtió en jefe de la Real Misión Militar Holandesa destacada en Londres. Ahí fue donde comenzó a fraguarse su celebridad como héroe de guerra. Pero Bernardo no lo fue jamás.
De hecho, fue un pésimo piloto. Sin haber estado ni una sola vez en todo el conflicto cerca de las zonas de combate, se las ingenió para destrozar tres aviones. Pero apoyándose en una estrategia de relaciones públicas realmente inteligente, logró hacerse y mantener la imagen de héroe de guerra.
Nada que ver con la realidad. Bernardo fue un verdadero fracaso en la historia de la familia real holandesa, según afirma esta historiadora, quien, además, ha escrito que el estilo de vida del príncipe Bernardo y los "mitos" que él mismo creó alrededor de su propia persona hicieron "un daño permanente para la integridad de la monarquía".
La opinión holandesa sobre el príncipe Bernardo seguirá, muy probablemente, estando dividida entre quienes le siguen considerando un héroe, quienes opinan que era un truhán oportunista y quienes creen que fue, únicamente, alguien que le dio una cierta vistosidad a la familia real holandesa. Empero, la imagen que Annejet van der Zijl conserva del príncipe Bernardo es la de un viejo que se pasaba el tiempo viendo "El equipo A" en su palacio.
En España también tenemos de eso. Hubo una época en que Don Juan de Borbón era clarísimo amigo de los nazis. Como también lo era, en Gran Bretaña el ex rey Eduardo VIII, Duque de Windsor, hermano de Jorge VI, entonces rey de ese país. Y lo era, también, el padre de J.F. Kennedy, por aquel entonces embajador de Usa en Gran Bretaña.
Tellagorri
bernardo holanda nazis
Una nueva biografía le retrata, de manera implacable, como esto último. Y además, demuestra que la figura más vistosa de la familia real holandesa fue, sin lugar a dudas, un auténtico nazi. Las palabras del padre de la reina Beatriz -"puedo prometer e, incluso, jurar sobre la Biblia que yo nunca fui nazi"- pronunció en una entrevista publicada justo antes de su muerte, resultaron falsas.
La historiadora holandesa Annejet van der Zijl describe minuciosamente la vida del príncipe hasta 1951. La clave para entender al príncipe la encontró en Alemania, donde creció con el nombre de Bernhard Leopold zur Lippe-Bietersfeld.
"La inestabilidad, la agitación y la ausencia de moral que caracterizaron su época de juventud, condujo a su generación a seguir a Hitler", ha asegurado Annejet van der Zijl. Hitler había prometido restaurar la monarquía y reconstruir el ejército. Y, también, que devolvería a la aristocracia la vieja Alemania.
El príncipe Bernardo tenía unas sólidas y arraigadas tendencias antisemíticas, según ha concluido la autora, quien describe a la Alemania de aquella época de preguerra como un lugar en el que "el antisemitismo era algo cotidiano que casi formaba parte de la vida, sin que nadie le diera excesiva importancia, algo que también ocurría, ciertamente, en el ámbito de la nobleza, que además razonaba, con su manera más clásica de pensar, en términos de gente de alto o bajo nivel".
Para Annejet van der Zijl, esta última fue la razón principal por la que el príncipe Bernardo fue un conspicuo miembro del Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores (NSDAP, según sus siglas en alemán) y de su rama paramilitar Sturmabteilung (las SA) desde 1933 hasta 1936.
En el curso de sus investigaciones, la historiadora holandesa encontró un carné del príncipe que le acreditaba como miembro de la Deutsche Studentenschaft, una fraternidad estudiantil que siempre hizo gala de un claro posicionamiento nacionalsocialista. La universidad a la que él asistía era muy conocida por ser una importante cantera para el nacionalsocialismo. En el mencionado carné se indicaba que el príncipe Bernardo se había convertido en miembro del mencionado NSDAP el 27 de abril de 1933, a los 21 años. En aquella misma época, las tropas de las SA se dedicaban a la caza y captura de judíos y socialistas por las calles de todas las ciudades de Alemania.
Sin embargo, el ingreso en las SA estaba necesariamente precedido por un periodo de formación obligatorio de seis meses de duración, lo que indudablemente significa que el príncipe Bernardo debería haber solicitado su ingreso tan precozmente como en 1932, un año antes de que los nazis ascendieran al poder, según se infiere de lo que afirma Annejet van der Zijl: "En aquella época de la historia no había razones para que los nazis presionaran a nadie a hacerlo".
Mientras tanto, en Holanda, la familia real estaba sufriendo serios problemas a la hora de encontrar marido para la heredera del trono, la princesa Juliana.
Durante el mismo tiempo que estuvo cortejando a Juliana en 1936, había pedido simultáneamente a dos mujeres adineradas diferentes que se casaran con él.
Cuando los nazis invadieron Holanda en 1940, el joven príncipe (tenía 28 años) se convirtió en jefe de la Real Misión Militar Holandesa destacada en Londres. Ahí fue donde comenzó a fraguarse su celebridad como héroe de guerra. Pero Bernardo no lo fue jamás.
De hecho, fue un pésimo piloto. Sin haber estado ni una sola vez en todo el conflicto cerca de las zonas de combate, se las ingenió para destrozar tres aviones. Pero apoyándose en una estrategia de relaciones públicas realmente inteligente, logró hacerse y mantener la imagen de héroe de guerra.
Nada que ver con la realidad. Bernardo fue un verdadero fracaso en la historia de la familia real holandesa, según afirma esta historiadora, quien, además, ha escrito que el estilo de vida del príncipe Bernardo y los "mitos" que él mismo creó alrededor de su propia persona hicieron "un daño permanente para la integridad de la monarquía".
La opinión holandesa sobre el príncipe Bernardo seguirá, muy probablemente, estando dividida entre quienes le siguen considerando un héroe, quienes opinan que era un truhán oportunista y quienes creen que fue, únicamente, alguien que le dio una cierta vistosidad a la familia real holandesa. Empero, la imagen que Annejet van der Zijl conserva del príncipe Bernardo es la de un viejo que se pasaba el tiempo viendo "El equipo A" en su palacio.
En España también tenemos de eso. Hubo una época en que Don Juan de Borbón era clarísimo amigo de los nazis. Como también lo era, en Gran Bretaña el ex rey Eduardo VIII, Duque de Windsor, hermano de Jorge VI, entonces rey de ese país. Y lo era, también, el padre de J.F. Kennedy, por aquel entonces embajador de Usa en Gran Bretaña.
Tellagorri
bernardo holanda nazis
viernes 9 de abril de 2010
Juez Garzón : por fin a la street whore
Todo apunta a que una muy amplia mayoría del órgano de gobierno de los jueces y magistrados considera que tras la resolución del juez Varela no cabe otra opción que acordar la inmediata suspensión cautelar de Baltasar Garzón, sin necesidad de esperar la resolución del recurso que se interpondrá contra la misma.
De esta forma, Garzón dejaría su puesto en la Audiencia Nacional hasta que se dictase sentencia absolutoria o, en su caso, se estimase el recurso por parte de la Sala Penal del Supremo. Hasta ahora, todos los recursos contra decisiones del juez Varela han sido rechazados.
Las asociaciones judiciales, por su parte, también vienen a coincidir, en líneas generales, en el criterio de que no cabe más opción que proceder a la suspensión cautelar de Garzón.
El día 24 de enero del año 2000 el juez Baltasar Garzón Real estampaba su firma definitiva en contra de la querella interpuesta dos años antes por la "Asociación de Familiares y amigos de víctimas de genocidio en Paracuellos del Jarama".
Denunciaban los fusilamientos en la Guerra Civil en Paracuellos entre noviembre y diciembre de 1936.
Los razonamientos del magistrado eran severísimos. Acusaba a los demandantes nada más y nada menos que de "mala fe", de tomarse "a la ligera las normas básicas de nuestro ordenamiento jurídico" y "hacer mofa y escarnio de la serenidad que toda actividad jurisdiccional comporta".
En aquella sentencia decía exactamente que los fusilamientos "están prescritos al haber transcurrido más de veinte años", que la amnistía dictada el 25 de noviembre de 1975 "veda cualquier posibilidad de reiniciar la persecución penal por los actos de nuestra Guerra Civil" y que además "el delito de genocidio no se encontraba tipificado en España en la fecha de los hechos".
Cuando las víctimas del franquismo se dirigieron diez años después a Garzón obtuvieron exactamente la respuesta contraria: pidió las actas de defunción de los responsables, se proclamó competente para juzgar y obvió la amnistía.
Súbitamente, los crímenes constituían delito de genocidio y ni habían prescrito ni estaban perdonados. Leídos los hechos, que venga alguien a decir al juez Varela que Garzón no ha prevaricado.
Que lo digan los firmantes del manifiesto en defensa del de Jaén: Juan Goytisolo, Caballero Bonald, Pilar Bardem, José Sacristán o Miguel Ríos.
A ver quién tiene bemoles de afirmar que un juez que dice en dos materias paralelas cosas antagónicas no está juzgando injustamente.
Ya era hora de quitar de en medio a este fantoche sectario.
COSTA UROLA
juez garzon a la streetwhore
De esta forma, Garzón dejaría su puesto en la Audiencia Nacional hasta que se dictase sentencia absolutoria o, en su caso, se estimase el recurso por parte de la Sala Penal del Supremo. Hasta ahora, todos los recursos contra decisiones del juez Varela han sido rechazados.
Las asociaciones judiciales, por su parte, también vienen a coincidir, en líneas generales, en el criterio de que no cabe más opción que proceder a la suspensión cautelar de Garzón.
El día 24 de enero del año 2000 el juez Baltasar Garzón Real estampaba su firma definitiva en contra de la querella interpuesta dos años antes por la "Asociación de Familiares y amigos de víctimas de genocidio en Paracuellos del Jarama".
Denunciaban los fusilamientos en la Guerra Civil en Paracuellos entre noviembre y diciembre de 1936.
Los razonamientos del magistrado eran severísimos. Acusaba a los demandantes nada más y nada menos que de "mala fe", de tomarse "a la ligera las normas básicas de nuestro ordenamiento jurídico" y "hacer mofa y escarnio de la serenidad que toda actividad jurisdiccional comporta".
En aquella sentencia decía exactamente que los fusilamientos "están prescritos al haber transcurrido más de veinte años", que la amnistía dictada el 25 de noviembre de 1975 "veda cualquier posibilidad de reiniciar la persecución penal por los actos de nuestra Guerra Civil" y que además "el delito de genocidio no se encontraba tipificado en España en la fecha de los hechos".
Cuando las víctimas del franquismo se dirigieron diez años después a Garzón obtuvieron exactamente la respuesta contraria: pidió las actas de defunción de los responsables, se proclamó competente para juzgar y obvió la amnistía.
Súbitamente, los crímenes constituían delito de genocidio y ni habían prescrito ni estaban perdonados. Leídos los hechos, que venga alguien a decir al juez Varela que Garzón no ha prevaricado.
Que lo digan los firmantes del manifiesto en defensa del de Jaén: Juan Goytisolo, Caballero Bonald, Pilar Bardem, José Sacristán o Miguel Ríos.
A ver quién tiene bemoles de afirmar que un juez que dice en dos materias paralelas cosas antagónicas no está juzgando injustamente.
Ya era hora de quitar de en medio a este fantoche sectario.
COSTA UROLA
juez garzon a la streetwhore
domingo 4 de abril de 2010
Muerte de un Aitzcolari
Empezó alzando piedras hasta que una de 200 kilos lo rompió. En 1983 se coronó el más grande cortador de troncos. Ganó millones. Retirado desde hacía 21 años, el vasco Mendizabal no pudo aguantar y quiso reverdecer su gloria. Perdió mucho más que los 6.000 E que le iban en el envite.
Un tipo alto, viéndolo de espaldas, un tipo recio, de torso de hierro, algo de barriga, atraviesa el umbral del bar Cantábrico [Tolosa, Guipúzcoa]. Conversa con Tomás Armendáriz y plantea la apuesta: 6.000 euros para quien parta antes que él cuatro kanas [troncos de 2,5 metros de circunferencia].
José María Mendizabal, 63 años, más de dos décadas alejado de la competición, uno de los grandes aizkolaris de todos los tiempos, reta al viento, a un espontáneo, a sí mismo, a su honor. De no aparecer un valiente, buscará romper su marca personal en solitario.
Al límite, aparece el retador: José Mari Olasagasti, una década más joven, otro mito.
Mendizabal estaba acostumbrado a los desafíos. El 23 de enero de 1983 se enfrentó al más grande, Miguel Mindeguía. Su reto: 52 kanaerdikos [troncos de 1,25 metros de circunferencia] y seis kanas. La plaza de Tolosa rugía. Las apuestas iban a favor de Mindeguía. "Lo otro era como tirar el dinero, aparentemente", cuenta Gorka, un abuelo septuagenario, que presenció la gesta. Dos millones de pesetas en juego [eso cuando el salario mínimo en España era de 32.038 pesetas y el metro cuadrado de vivienda tenía un valor medio de 43.558 pesetas].
Arrasó a su rival. El cronómetro se detuvo en 4 horas, 12 minutos y 9 segundos. Miguel Mindegia: 4 horas, 29 minutos, 30 segundos. Más de 17 minutos, un continente.
El perdedor reconoce hoy la grandeza de su oponente: "Perdí. Él era grande y se preparaba muy bien. Era orgulloso y noble. Le gané muchas veces más, pero en esa ocasión supo vencerme".
Le ganó al mejor, en la prueba más dura a la que nadie nunca se ha enfrentado.
Se encara a su destino por segunda vez. Con otro grande, el más importante de la actualidad. El aizkolari quería ser una suerte de Foreman del hacha. Pero algo falló.
EL RETO. 28 de marzo de 2010. 11:30. Calientan Olasagasti y Mendizabal. Las apuestas van a favor del segundo. En Kiroljokoa, una central de apuestas online, se paga a 1,70 por euro jugado, y -en cambio- el triunfo de Olasagasti da unos dividendos de 1,90 por euro jugado. Mediodía. Comienzan los cortes ante 500 espectadores [30 euros la entrada]. La pregunta en la grada es: ¿Vuelve por dinero? ¿Por pasión?
El aizkolari regresa por honor. "En su día lo dejé porque empecé con el camión y cogí mucho peso. Me veía mal y cuando terminé con eso, hace un año, retomé la aizkora [hacha de luna]. Mi intención es seguir". Ni sus allegados ni sus rivales dudan de sus palabras.
Este deporte para un vasco y un navarro es como ser torero para un andaluz. Se lleva en la sangre, dice Armendáriz, quien organizó todas las apuestas de Mendizabal.
Honor y fama son razones suficientes. Los grandes héroes del deporte vasco han sido y son aún los aizkolaris. El origen del deporte de las hachas nació -probablemente en la Edad Media- del trabajo cotidiano de los leñadores en el bosque, antes de que el humo de las industrias tomara el cielo de Euskadi.
En el siglo XIX, a pesar de ser ya muy popular en el mundo rural, ni siquiera se sabía el nombre de los campeones. Se les llamaba "el leñador de Beizama", "el hijo del de Leitza", "el cuadrillero de Tolosa", "el del caserío...".
Ni los aburguesados periódicos de la época, ni la literatura vasca recogían esas competiciones propias de campesinos. Cuando el dinero de las fábricas hace que la gente abandone su entorno rural, llegan ellos y sus costumbres.
Dinero fácil [o simplemente sobrevivir] movían a los deportistas de entonces. Los primeros retos ante grandes masas se producen en 1903 [ese año se inauguran las plazas de toros de Tolosa, Azpeitia, Donostia y Eibar]. El nacimiento de la leyenda de esta competición se produce en la plaza de toros de Azpeitia en diciembre de ese año. Lo protagonizaron Pedro Mari Otaño [1870-1956], apodado Santa Águeda, y José Martín Goenaga, Achumbarria. Apostaban una cifra apabullante para la época: 20.000 reales.
Cinco mil espectadores vieron como Achumbarria vencía por dos minutos. La competición histórica más importante del siglo, dicen los entendidos. Hasta el reto entre Mindegia y Mendizabal.
28 de marzo. 12:30. Olasagasti corta el segundo tronco. Supera en seis minutos a Mendizabal, que siente ya dolor en el pecho. El tercer tronco es un escollo imposible. Como Santa Águeda en 1903, Mendizabal se derrumba. 13:00. Permanece mirando el hacha. El público observa su lucha consigo mismo por seguir. Diez minutos. Decide retirarse al vestuario. 13:30. Felicita al retador. Va con el médico. "No sé qué me pasa, tengo un dolor muy grande", dice.
Siente como si el pecho fuera a estallarle. Sus allegados no sabían si por la pena o porque realmente estaba mal. Toma dos manzanillas. Se siente mejor... El campeón pone las manos en su cara. Sollozos apenas con eco. La soledad del campeón en el vestuario.
14.45. Su corazón se detiene camino a casa. "Se ha ido como hubiera querido, en la plaza. Su gran decepción es haberse retirado" [Armendáriz]. "No hay victoria. Nunca lo podré olvidar" [Olasagasti]..
Ganó varios millones de pesetas en sus mejores tiempos ["Era el más grande de las apuestas", refieren al unísono los expertos.]
Algo deprimido se sentía el aizkolari Mendizabal en su retiro. Había sido restaurador, camionero, cogió algo de peso, pero siempre ensayaba. Su hermana Maite -eran siete hermanos- cuenta que "siempre practicaba. Cortaba troncos en su finca, una propiedad con mucho terreno en Urdiáin [Navarra]".
Si bien su gran hito es el desafío del siglo, tampoco es para menospreciar otro de sus méritos: haber podido cortar un tronco de 3,40 m. de perímetro en menos de 20 minutos [Bilbao, 1984].
29 de marzo. Su entierro es un ritual. Los grandes aizkolaris y sus hachas en alto lo despiden. El sacerdote: "Que José María pueda con el cuarto tronco en el cielo". No tuvo hijos varones [sólo Aloña y Jone, con su amada Juanita Arregui]. Pero sí heredero de su legado. Su nieto de tres años: Ugaitz Ugartemendia Mendizabal.
COSTA UROLA
muerte de un aitzcolari
Un tipo alto, viéndolo de espaldas, un tipo recio, de torso de hierro, algo de barriga, atraviesa el umbral del bar Cantábrico [Tolosa, Guipúzcoa]. Conversa con Tomás Armendáriz y plantea la apuesta: 6.000 euros para quien parta antes que él cuatro kanas [troncos de 2,5 metros de circunferencia].
José María Mendizabal, 63 años, más de dos décadas alejado de la competición, uno de los grandes aizkolaris de todos los tiempos, reta al viento, a un espontáneo, a sí mismo, a su honor. De no aparecer un valiente, buscará romper su marca personal en solitario.
Al límite, aparece el retador: José Mari Olasagasti, una década más joven, otro mito.
Mendizabal estaba acostumbrado a los desafíos. El 23 de enero de 1983 se enfrentó al más grande, Miguel Mindeguía. Su reto: 52 kanaerdikos [troncos de 1,25 metros de circunferencia] y seis kanas. La plaza de Tolosa rugía. Las apuestas iban a favor de Mindeguía. "Lo otro era como tirar el dinero, aparentemente", cuenta Gorka, un abuelo septuagenario, que presenció la gesta. Dos millones de pesetas en juego [eso cuando el salario mínimo en España era de 32.038 pesetas y el metro cuadrado de vivienda tenía un valor medio de 43.558 pesetas].
Arrasó a su rival. El cronómetro se detuvo en 4 horas, 12 minutos y 9 segundos. Miguel Mindegia: 4 horas, 29 minutos, 30 segundos. Más de 17 minutos, un continente.
El perdedor reconoce hoy la grandeza de su oponente: "Perdí. Él era grande y se preparaba muy bien. Era orgulloso y noble. Le gané muchas veces más, pero en esa ocasión supo vencerme".
Le ganó al mejor, en la prueba más dura a la que nadie nunca se ha enfrentado.
Se encara a su destino por segunda vez. Con otro grande, el más importante de la actualidad. El aizkolari quería ser una suerte de Foreman del hacha. Pero algo falló.
EL RETO. 28 de marzo de 2010. 11:30. Calientan Olasagasti y Mendizabal. Las apuestas van a favor del segundo. En Kiroljokoa, una central de apuestas online, se paga a 1,70 por euro jugado, y -en cambio- el triunfo de Olasagasti da unos dividendos de 1,90 por euro jugado. Mediodía. Comienzan los cortes ante 500 espectadores [30 euros la entrada]. La pregunta en la grada es: ¿Vuelve por dinero? ¿Por pasión?
El aizkolari regresa por honor. "En su día lo dejé porque empecé con el camión y cogí mucho peso. Me veía mal y cuando terminé con eso, hace un año, retomé la aizkora [hacha de luna]. Mi intención es seguir". Ni sus allegados ni sus rivales dudan de sus palabras.
Este deporte para un vasco y un navarro es como ser torero para un andaluz. Se lleva en la sangre, dice Armendáriz, quien organizó todas las apuestas de Mendizabal.
Honor y fama son razones suficientes. Los grandes héroes del deporte vasco han sido y son aún los aizkolaris. El origen del deporte de las hachas nació -probablemente en la Edad Media- del trabajo cotidiano de los leñadores en el bosque, antes de que el humo de las industrias tomara el cielo de Euskadi.
En el siglo XIX, a pesar de ser ya muy popular en el mundo rural, ni siquiera se sabía el nombre de los campeones. Se les llamaba "el leñador de Beizama", "el hijo del de Leitza", "el cuadrillero de Tolosa", "el del caserío...".
Ni los aburguesados periódicos de la época, ni la literatura vasca recogían esas competiciones propias de campesinos. Cuando el dinero de las fábricas hace que la gente abandone su entorno rural, llegan ellos y sus costumbres.
Dinero fácil [o simplemente sobrevivir] movían a los deportistas de entonces. Los primeros retos ante grandes masas se producen en 1903 [ese año se inauguran las plazas de toros de Tolosa, Azpeitia, Donostia y Eibar]. El nacimiento de la leyenda de esta competición se produce en la plaza de toros de Azpeitia en diciembre de ese año. Lo protagonizaron Pedro Mari Otaño [1870-1956], apodado Santa Águeda, y José Martín Goenaga, Achumbarria. Apostaban una cifra apabullante para la época: 20.000 reales.
Cinco mil espectadores vieron como Achumbarria vencía por dos minutos. La competición histórica más importante del siglo, dicen los entendidos. Hasta el reto entre Mindegia y Mendizabal.
28 de marzo. 12:30. Olasagasti corta el segundo tronco. Supera en seis minutos a Mendizabal, que siente ya dolor en el pecho. El tercer tronco es un escollo imposible. Como Santa Águeda en 1903, Mendizabal se derrumba. 13:00. Permanece mirando el hacha. El público observa su lucha consigo mismo por seguir. Diez minutos. Decide retirarse al vestuario. 13:30. Felicita al retador. Va con el médico. "No sé qué me pasa, tengo un dolor muy grande", dice.
Siente como si el pecho fuera a estallarle. Sus allegados no sabían si por la pena o porque realmente estaba mal. Toma dos manzanillas. Se siente mejor... El campeón pone las manos en su cara. Sollozos apenas con eco. La soledad del campeón en el vestuario.
14.45. Su corazón se detiene camino a casa. "Se ha ido como hubiera querido, en la plaza. Su gran decepción es haberse retirado" [Armendáriz]. "No hay victoria. Nunca lo podré olvidar" [Olasagasti]..
Ganó varios millones de pesetas en sus mejores tiempos ["Era el más grande de las apuestas", refieren al unísono los expertos.]
Algo deprimido se sentía el aizkolari Mendizabal en su retiro. Había sido restaurador, camionero, cogió algo de peso, pero siempre ensayaba. Su hermana Maite -eran siete hermanos- cuenta que "siempre practicaba. Cortaba troncos en su finca, una propiedad con mucho terreno en Urdiáin [Navarra]".
Si bien su gran hito es el desafío del siglo, tampoco es para menospreciar otro de sus méritos: haber podido cortar un tronco de 3,40 m. de perímetro en menos de 20 minutos [Bilbao, 1984].
29 de marzo. Su entierro es un ritual. Los grandes aizkolaris y sus hachas en alto lo despiden. El sacerdote: "Que José María pueda con el cuarto tronco en el cielo". No tuvo hijos varones [sólo Aloña y Jone, con su amada Juanita Arregui]. Pero sí heredero de su legado. Su nieto de tres años: Ugaitz Ugartemendia Mendizabal.
COSTA UROLA
muerte de un aitzcolari
jueves 1 de abril de 2010
Masacres por chechenos en Rusia
Dos atentados suicidas, atribuidos a grupos radicales del Caúcaso, en el metro de Moscú han dejado 38 muertos y alrededor de 64 heridos. Se trata del peor atentado sufrido por Rusia en los últimos cinco años y el primero en el metro de Moscú desde 2004 cuando el 6 de febrero una explosión, en la estación de Avtozavdsk, provocada también por terroristas suicidas, dejó más de 40 muertos y 134 heridos.
El entonces presidente de Rusia, Vladimir Putin culpó al terrorismo checheno de la matanza. También ese año, el 31 de agosto, una mujer con una bomba en su cuerpo se inmoló a la entrada de la estación de metro de Rizhkaya (Riga), en Moscú, provocando la muerte de diez personas y 40 heridos.
El grupo integrista denominado ‘Brigadas de Al Islambuli’ asumió la autoría del atentado. Anteriormente, el 5 de febrero de 2001, 20 personas murieron cuando una bomba colocada bajo un banco de la céntrica estación de Belarrusskaya estalló.
Una bomba explotó, el 16 de noviembre de 1996 , en la casa-cuartel de la Guardia de Fronteras rusa situada en los suburbios de Kaspisk, en la república caucásica de Daguestán. La matanza, que dejó 68 muertos, fue imputada a separatistas chechenos.
El 9 de septiembre de 1999 un atentado de la guerrilla islámica chechena-daguestaní fue la responsable del hundimiento de un edificio residencial de ocho plantas en un suburbio de Moscú. En total murieron 109 personas y hubo numerosos heridos.
Cuatro días después, 13 de septiembre, una segunda matanza terrorista volvió a sembrar de terror Moscú, cuando otro edificio de viviendas en un barrio dormitorio fue demolido con 200 kilos de TNT en plena madrugada. El resultado fue de 124 víctimas mortales incluidos 13 niños.
Meses después, 50 soldados rusos murieron durante los ataques de guerrilleros independentistas chechenos con camiones cargados de explosivos dirigidos contra el cuartel militar de Argún el 3 de julio de 2000.
A finales de este mismo año, el 9 de diciembre, un coche bomba provocó la muerte de 22 personas, en su mayoría niños y adolescentes, en Alján-Yurt al suroeste de la capital de Chechenia, Grozni.
El 24 de marzo de 2001 tres coches bomba provocaron 21 muertos y 140 heridos en tan solo una hora en dos ciudades de la región del Cáucaso Norte: Stavropol y Karachayevo-Cherkesia.
Casi un año después, el 27 de enero de 2002, el viceministro del Interior del gobierno ruso, el general Mijail Rudchenko y 14 militares murieron cuando el helicóptero en el que sobrevolaban Chechenia: fue abatido por un misil tierra-aire Iglá lanzado por guerrilleros separatistas.
La celebración del Día de la Victoria contra el nazismo, el 9 de mayo de 2002, se tiño de luto cuando estalló un artefacto explosivo al paso de una banda militar en Kaspiisk, en Daguestán, ocasionando 34 muertos y 150 heridos.
Un grupo de terroristas chechenos que pedían la retirada de las tropas rusas de Chechenía asaltarón, el 23 de octubre de 2002, el teatro Dubrovka de Moscú reteniendo a cerca de 700 personas que se encontraban en su interior. La madrugada del día 26 las fuerzas especiales rusas del Grupo Alpha entraron a la fuerza, lanzando gases somníferos, para liberar a los rehenes. Durante la incursión se produjo un tiroteo con los terroristas y una de las secuestradoras se inmoló. El saldo final fue de 50 chechenos muertos, 117 ciudadanos fallecidos (115 a causa del gas usado en el asalto) y 400 personas hospitalizadas.
Dos rebeldes suicidas lanzaron un camión, con 1.000 kilos de explosivos, contra un edificio oficial del Gobierno de Rusia en Znamenskoye, al norte de Chechenia, el 12 de mayo de 2003. El camión bomba que cruzó varios controles de seguridad rusos antes de estallar causó 59 muertos y 200 heridos.
El primer atentado suicida desde que comenzó la segunda Guerra de Chechenia en 1999 se produjo el 5 de julio de 2003 en el aeródromo de Tushino durante el festival de rock ‘Krilia’. Dos mujeres chechenas con bombas adosadas a su cuerpo se inmolaron a la entrada del recinto cuando el personal de seguridad les dio el alto.
Las detonaciones fueron silenciadas por los amplificadores de música y las 20.000 personas que asistían al festival fueron evacuadas sin que cundiese el pánico. El resultado final fue de 18 personas muertas y otras 50 heridas.
Seis meses después, el 5 de diciembre de 2003, una mujer chechena causó 45 muertos y más de 200 heridos cuando detonó una bomba con 20 kilos de explosivos que llevaba pegada a su cuerpo en uno de los vagones del tren de cercanías que cubre la ruta entre Kislovodsk y Mineralnie Vodi, en el Cáucaso ruso.
Días después, el 9 de diciembre de 2003 el Hotel Nacional con vistas a la Plaza Roja en Moscú sufrió una explosión cuando a una mujer, que se dirigía a atentar contra el edificio de la Duma Estatal (Cámara Baja del Parlamento), le estalló súbitamente su explosivo. La kamikaze causó la muerte a cinco personas y dejó heridas a 13.
Uno de los atentados más trágicos de la historia de Rusia fue cuando terroristas chechenos, formados por una veintena de paramilitares y mujeres con explosivos, irrumpieron en la escuela número 1 de Beslán (Osetia del Norte) durante la ceremonia de comienzo de curso (fiesta nacional en el país) el 1 de septiembre de 2004.
Los terroristas retuvieron a cientos de niños y adultos y amenazaron con volar el edificio y "matar a 50 niños por cada combatiente muerto" si las tropas rusas no abandonaban Chechenia. El desenlace se produjo 51 horas después y hubo más de 200 muertos, con niños incluídos, y 700 heridos.
Tras cinco años de calma relativa el terrorismo se volvió a llevar vidas inocentes en Rusia el 28 de noviembre de 2009.
Una bomba de fabricación casera estalló al paso del tren Nevski Express que cubría el recorrido Moscú-San Petersburgo. La explosión provocó el descarrilamiento de los cuatro vagones de cola del tren, la muerte de alrededor de 30 pasajeros y más de un centenar de heridos.
Los rusos saben bien lo que es TERRORISMO y lo que es Islamismo en estado puro.
COSTA UROLA
masacres de chechenos rusia
El entonces presidente de Rusia, Vladimir Putin culpó al terrorismo checheno de la matanza. También ese año, el 31 de agosto, una mujer con una bomba en su cuerpo se inmoló a la entrada de la estación de metro de Rizhkaya (Riga), en Moscú, provocando la muerte de diez personas y 40 heridos.
El grupo integrista denominado ‘Brigadas de Al Islambuli’ asumió la autoría del atentado. Anteriormente, el 5 de febrero de 2001, 20 personas murieron cuando una bomba colocada bajo un banco de la céntrica estación de Belarrusskaya estalló.
Una bomba explotó, el 16 de noviembre de 1996 , en la casa-cuartel de la Guardia de Fronteras rusa situada en los suburbios de Kaspisk, en la república caucásica de Daguestán. La matanza, que dejó 68 muertos, fue imputada a separatistas chechenos.
El 9 de septiembre de 1999 un atentado de la guerrilla islámica chechena-daguestaní fue la responsable del hundimiento de un edificio residencial de ocho plantas en un suburbio de Moscú. En total murieron 109 personas y hubo numerosos heridos.
Cuatro días después, 13 de septiembre, una segunda matanza terrorista volvió a sembrar de terror Moscú, cuando otro edificio de viviendas en un barrio dormitorio fue demolido con 200 kilos de TNT en plena madrugada. El resultado fue de 124 víctimas mortales incluidos 13 niños.
Meses después, 50 soldados rusos murieron durante los ataques de guerrilleros independentistas chechenos con camiones cargados de explosivos dirigidos contra el cuartel militar de Argún el 3 de julio de 2000.
A finales de este mismo año, el 9 de diciembre, un coche bomba provocó la muerte de 22 personas, en su mayoría niños y adolescentes, en Alján-Yurt al suroeste de la capital de Chechenia, Grozni.
El 24 de marzo de 2001 tres coches bomba provocaron 21 muertos y 140 heridos en tan solo una hora en dos ciudades de la región del Cáucaso Norte: Stavropol y Karachayevo-Cherkesia.
Casi un año después, el 27 de enero de 2002, el viceministro del Interior del gobierno ruso, el general Mijail Rudchenko y 14 militares murieron cuando el helicóptero en el que sobrevolaban Chechenia: fue abatido por un misil tierra-aire Iglá lanzado por guerrilleros separatistas.
La celebración del Día de la Victoria contra el nazismo, el 9 de mayo de 2002, se tiño de luto cuando estalló un artefacto explosivo al paso de una banda militar en Kaspiisk, en Daguestán, ocasionando 34 muertos y 150 heridos.
Un grupo de terroristas chechenos que pedían la retirada de las tropas rusas de Chechenía asaltarón, el 23 de octubre de 2002, el teatro Dubrovka de Moscú reteniendo a cerca de 700 personas que se encontraban en su interior. La madrugada del día 26 las fuerzas especiales rusas del Grupo Alpha entraron a la fuerza, lanzando gases somníferos, para liberar a los rehenes. Durante la incursión se produjo un tiroteo con los terroristas y una de las secuestradoras se inmoló. El saldo final fue de 50 chechenos muertos, 117 ciudadanos fallecidos (115 a causa del gas usado en el asalto) y 400 personas hospitalizadas.
Dos rebeldes suicidas lanzaron un camión, con 1.000 kilos de explosivos, contra un edificio oficial del Gobierno de Rusia en Znamenskoye, al norte de Chechenia, el 12 de mayo de 2003. El camión bomba que cruzó varios controles de seguridad rusos antes de estallar causó 59 muertos y 200 heridos.
El primer atentado suicida desde que comenzó la segunda Guerra de Chechenia en 1999 se produjo el 5 de julio de 2003 en el aeródromo de Tushino durante el festival de rock ‘Krilia’. Dos mujeres chechenas con bombas adosadas a su cuerpo se inmolaron a la entrada del recinto cuando el personal de seguridad les dio el alto.
Las detonaciones fueron silenciadas por los amplificadores de música y las 20.000 personas que asistían al festival fueron evacuadas sin que cundiese el pánico. El resultado final fue de 18 personas muertas y otras 50 heridas.
Seis meses después, el 5 de diciembre de 2003, una mujer chechena causó 45 muertos y más de 200 heridos cuando detonó una bomba con 20 kilos de explosivos que llevaba pegada a su cuerpo en uno de los vagones del tren de cercanías que cubre la ruta entre Kislovodsk y Mineralnie Vodi, en el Cáucaso ruso.
Días después, el 9 de diciembre de 2003 el Hotel Nacional con vistas a la Plaza Roja en Moscú sufrió una explosión cuando a una mujer, que se dirigía a atentar contra el edificio de la Duma Estatal (Cámara Baja del Parlamento), le estalló súbitamente su explosivo. La kamikaze causó la muerte a cinco personas y dejó heridas a 13.
Uno de los atentados más trágicos de la historia de Rusia fue cuando terroristas chechenos, formados por una veintena de paramilitares y mujeres con explosivos, irrumpieron en la escuela número 1 de Beslán (Osetia del Norte) durante la ceremonia de comienzo de curso (fiesta nacional en el país) el 1 de septiembre de 2004.
Los terroristas retuvieron a cientos de niños y adultos y amenazaron con volar el edificio y "matar a 50 niños por cada combatiente muerto" si las tropas rusas no abandonaban Chechenia. El desenlace se produjo 51 horas después y hubo más de 200 muertos, con niños incluídos, y 700 heridos.
Tras cinco años de calma relativa el terrorismo se volvió a llevar vidas inocentes en Rusia el 28 de noviembre de 2009.
Una bomba de fabricación casera estalló al paso del tren Nevski Express que cubría el recorrido Moscú-San Petersburgo. La explosión provocó el descarrilamiento de los cuatro vagones de cola del tren, la muerte de alrededor de 30 pasajeros y más de un centenar de heridos.
Los rusos saben bien lo que es TERRORISMO y lo que es Islamismo en estado puro.
COSTA UROLA
masacres de chechenos rusia
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