viernes 31 de diciembre de 2010

31 diciembre, balance de España

Casi cinco millones de parados. Un par de veces al borde del abismo financiero. Secuelas políticas. El presidente deshoja la margarita. El vicepresidente manda demasiado. El Gobierno funciona con respiración asistida. Maniobras oportunistas con resultado desigual. La oposición, a la expectativa.

Los empresarios están confusos. Los sindicatos, tocados. Aquella falsa huelga general, un triste empate a nada.

Desilusión política. Sociedad sin pulso, aunque con ganas de hacer cosas.

Autonomías bajo escrutinio público: el sistema resulta caro e ineficaz en tiempos de bonanza y es insostenible en época de crisis. Claroscuros en la sentencia del Estatuto, tal vez la menos mala entre las posibles. Cambio anunciado en Cataluña, pero CiU empieza mal.

Resiste por ahora el pacto constitucional en el País Vasco. El régimen andaluz se tambalea. Puede haber debacle socialista en las municipales y autonómicas. En tal caso, adiós a Zapatero. Es fácil adivinar el recambio de emergencia para salvar los restos del naufragio.
La solución democrática se llama elecciones generales, pero ustedes y yo sabemos que no habrá convocatoria anticipada.

¿Tregua de ETA?
Sólo la derrota final de los terroristas y la satisfacción moral de las víctimas.

Controladores irresponsables toman a los viajeros como rehenes. El Gobierno sobreactúa. Vivimos en estado de alarma y parece que nadie se acuerda.

Hablemos de economía, qué remedio.
Bienestar en peligro: no sirven lamentos ni ocurrencias. Es urgente plantear un Estado eficiente; detener la sangría del gasto público; eliminar subvenciones a los afines y gastos improductivos.

Pensiones a la baja. Impuestos al alza. También los precios. Jóvenes sin expectativas. Mayores sin sosiego. Populismo fiscal y reformas con poca convicción. Discurso plano: mercados culpables y especuladores malvados.
Triste final de trayecto.

Así ha terminado el mandato de un iluminado que accedió al Poder mediante un golpe de Estado cruento.

COSTA UROLA



3 comentarios:

  1. Magnífica y escueta exposición.
    Mi pesimismo natural me lleva a recordar aquello de que hasta el rabo todo es toro, y ZP todavía no ha abandonado la Moncloa.
    A pesar de las críticas todavía es más valorado que Rajoy.
    Un par de golpes de efecto, otro 11-M, aunque quizá incruento, una ayudita de los primos de ETA, y volvemos a tener ZP triunfante.
    Espero equivocarme, claro, pero cuenta con la ayuda de toda la prensa y esta sociedad está adormecida, adoctrinada y aborregada.

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  2. ASPIRANTE
    Me temo que, pese a las alegrías y tontunadas de los peperos, aún hay mucho TORO que lidiar, tal como comentas. Y más conociendo sus artimañas.

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  3. Javier coincido plenamente con tu historia clinica, no puede ser mas completa, exacta y ademas concreta, ahora solo falta que acertemos con el Medico y el con el tratamiento y ahi esta el problema, no se ve y coincido con aspirante un especialista capaz de afrontar esta situacion y que como tu bien dices llene de ilusion a los ciudadanos haciendonos creer que es posible.
    Fundamental abrir un debate sobre nuestra estructura autonomica sin miedo y desde el pluralismo.
    Un abrazo.

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