domingo 10 de octubre de 2010

Cudadín con "La Internacional Feminista"

En España dice la Constitución que hay libertad de expresión. Según y cómo. Hay libertad de expresión para criticar a los hombres en general.
Excepto si son homosexuales, en cuyo caso es usted un homófobo; o si son oscuritos de color, en cuyo caso es usted un racista; o si son extranjeros, en cuyo caso es usted un xenófobo. Nadie atenderá a su crítica de fondo, y todos tomarán por las hojas el rábano de la xenofobia, el racismo o la homofobia.

Y para criticar a las mujeres, sobre todo si son políticas, hay excepción total de ese artículo de la Constitución. No se atreva a hacer la menor crítica de una señora, porque la Internacional Feminista lo condenará a la hoguera, si antes no lo ha fusilado al amanecer.
Y si es arriesgado criticar a una señora, nada digo de una señorita. Por una vez y sin que sirva de precedente, hago mías las palabras de Alfonso Guerra: "Yo no sabía que la palabra “señorita” pudiera molestar a nadie".
—Ni yo, ni ese señor que está ahí desayunando café.

Picasso, otro machista: pintó "Las señoritas de Aviñón". Hasta la Institución Libre de Enseñanza era machista, pero tela de machista: puso en la calle Fortuny la Residencia de Señoritas. Y los niños que en la escuela le llaman "la seño" a su profesora son machistas en agraz.

Costa Urola



2 comentarios:

  1. Andesté una miembra del colectivo!

    Y el Guerra (no confundir con el torero) no es inocente en esta situación.
    Pero siempre le gusta abrir las aguas y pasar por entre ellas sin mojarse.

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  2. ASPIRANTE
    Bien expresado : andesté una miembra...

    Tampoco me creo yo que el Alfonsito Guerra sea tan inocente como aparenta con su intervención, probablemente pactada de antemano con la Liga Nazi Feminista.

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