viernes, 9 de abril de 2010

Juez Garzón : por fin a la street whore

Todo apunta a que una muy amplia mayoría del órgano de gobierno de los jueces y magistrados considera que tras la resolución del juez Varela no cabe otra opción que acordar la inmediata suspensión cautelar de Baltasar Garzón, sin necesidad de esperar la resolución del recurso que se interpondrá contra la misma.

De esta forma, Garzón dejaría su puesto en la Audiencia Nacional hasta que se dictase sentencia absolutoria o, en su caso, se estimase el recurso por parte de la Sala Penal del Supremo. Hasta ahora, todos los recursos contra decisiones del juez Varela han sido rechazados.

Las asociaciones judiciales, por su parte, también vienen a coincidir, en líneas generales, en el criterio de que no cabe más opción que proceder a la suspensión cautelar de Garzón.

El día 24 de enero del año 2000 el juez Baltasar Garzón Real estampaba su firma definitiva en contra de la querella interpuesta dos años antes por la "Asociación de Familiares y amigos de víctimas de genocidio en Paracuellos del Jarama".

Denunciaban los fusilamientos en la Guerra Civil en Paracuellos entre noviembre y diciembre de 1936.
Los razonamientos del magistrado eran severísimos. Acusaba a los demandantes nada más y nada menos que de "mala fe", de tomarse "a la ligera las normas básicas de nuestro ordenamiento jurídico" y "hacer mofa y escarnio de la serenidad que toda actividad jurisdiccional comporta".

En aquella sentencia decía exactamente que los fusilamientos "están prescritos al haber transcurrido más de veinte años", que la amnistía dictada el 25 de noviembre de 1975 "veda cualquier posibilidad de reiniciar la persecución penal por los actos de nuestra Guerra Civil" y que además "el delito de genocidio no se encontraba tipificado en España en la fecha de los hechos".

Cuando las víctimas del franquismo se dirigieron diez años después a Garzón obtuvieron exactamente la respuesta contraria: pidió las actas de defunción de los responsables, se proclamó competente para juzgar y obvió la amnistía.

Súbitamente, los crímenes constituían delito de genocidio y ni habían prescrito ni estaban perdonados. Leídos los hechos, que venga alguien a decir al juez Varela que Garzón no ha prevaricado.

Que lo digan los firmantes del manifiesto en defensa del de Jaén: Juan Goytisolo, Caballero Bonald, Pilar Bardem, José Sacristán o Miguel Ríos.

A ver quién tiene bemoles de afirmar que un juez que dice en dos materias paralelas cosas antagónicas no está juzgando injustamente.

Ya era hora de quitar de en medio a este fantoche sectario.

COSTA UROLA


2 comentarios:

  1. Dirá Ud. que soy gafe, cenizo y mal pensado, pero me da la impresión que todo quedará en un paripé:
    es demasiado evidente la prevaricación, así que no queda otra que juzgarle, pero alguna triquiñuela jurídica o formal se sacarán de la manga para absolverle.
    Joder, qué ganas tengo de equivocarme y que me puedan llamar zote a gritos!

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  2. ASPIRANTE

    No haces mal en DESCONFIAR de esa cuadrilla de ROPONES vendidos y corporativistas.

    El día que Garzón deje de ser Juez, la Democracia habrá ganado DIEZ puntos.

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