Si se pregunta a la izquierda política de nuestro tiempo cuales son los ideales que debe defender Occidente, la respuesta será tal brebaje de generalidades grandilocuentes sobre la humanidad, el diálogo entre civilizaciones, los derechos humanos, la legalidad internacional emanada de la ONU, la paz mundial o el desarrollo sostenible, que ni un insecto se dejaría matar por ellos.
Cuando se ha conseguido llevar a la mitad más próspera y libre del planeta a este estado de desfonde intelectual y moral, el terreno queda convenientemente abonado para que fructifiquen hasta las ideas más delirantes de la intelectualidad orgánica de izquierdas, siempre removiendo los cascotes del muro de Berlín.
Si el progresismo es la quintaesencia de la ingravidez intelectual, la New Age es su trasunto oligofrénico.
El movimiento New Age es una corriente cultural (es decir contracultural), cuyo origen se localiza en la costa oeste de los EEUU durante la década de los sesenta, que se basa en una concepción mágica de la realidad, en la que las bases de las culturas más disparatadas (atlantes, rosacruces), las terapias más absurdas y una antropología irracional, se trufan con un mesianismo milenarista, un pacifismo ultramilitante y el inevitable toque OVNI, formando una grasienta empanada de imposible digestión.
Y de ahí, de esa pandilla de oligofrénicos dedicados a snifar coca, les viene a los llamados intelectuales de Izquierdas de HOY, toda la alimentación o base para inculcar a los habitantes de España, la idea de que hay que eliminar toda tradición de todo.
COSTA UROLA
los ideales de la izquierda

Se ha tratado de quemar Roma por el mero placer de verla arder y con el porpósito de reinar sobre sus escombros. Ni por asomo se les ocurriría a estos Nerones una nueva domus aurea (único lugar donde, en opinión del susodicho, se podía vivir como un hombre).
ResponderSuprimirSe empezó con el Arte y la Arquitectura tras la Primera Guerra Mundial, y se expandió al resto del pensamiento tras la Segunda.
Un saludo.