Menos mal que, de vez en cuando, reaparece el genuino bellotari para ponernos en nuestro sitio; para advertirnos que “el euskera está en peligro”, que eso del manifiesto por el castellano es un “follón indecente”; para recordarnos, en definitiva, que en España no somos iguales porque no podemos serlo; que tiene que haber superiores e inferiores, como hay maquetos y vascos.
Y no todos los vascos, faltaría más. Pues ya sabemos que para el nacionalista también entre los vascos hay distinción. Por un lado, los mestizos, los corrompidos de pensamiento español, por otro, los puros, los orgullosos del rh negativo, o sea, los que vienen siendo los buenos. Y los raros, que es de lo que se jacta ahora Arzallus: de que los vascos somos raros.
Yo - lo reconozco- esto de la rareza de los vascos, no acabo de comprenderlo muy bien. He leído a Baroja, he leído a Unamuno, y no me han parecido raros en absoluto. De hecho los tengo como referentes. Me precio también de ser vasco y de tener por amigos a un buen puñado de vascongados, y se me antojan todos tan normales como cualquier otro. Si acaso más valientes por aguantar a los sinsorgos boronos del PNV, sí, pero no raros.
Cierto es que en los círculos que frecuento no abundan los nacionalistas, mucho menos aberrianos -el alma de los Arzallus, Eguibar y demás ralea- y que a Sabino lo he leído lo justo y necesario para descojonarme en los momentos de tedio y mojarle de, cuando en cuando la oreja, a sus predicadores. Aparte de esto, poco más.
Pero ya que hablamos de rarezas, lo tengo que confesar: a mí Arzallus me pone. Cada vez que le veo, le escucho o le leo, me sube la bilirrubina. Es verdad que tenemos a Urcullu y a Ivarreche, e incluso al cuenta-cuentos de Korkoreka. Pero no es lo mismo.
A ellos, por ejemplo -ni siquiera este último- se les habría ocurrido decir que lo del Estado de Derecho no les va. Así, hala, tan abiertamente. Aunque lo piensen. Que lo piensan. A Arzallus, sí.
Tampoco se habrían atrevido a afirmar, como él, que bien pudieran haber sido etarras. No termino de verlos. Muy burgueses para tanto trajín. Aunque, tampoco veo al expresidente del PNV con el pasamontañas.
Que nos venga ahora con esas, tras toda una vida chupando del frasco presupuestario español y recogiendo nueces a la sombra del árbol de Guernica… Manda huevos. A buenas horas viene a proclamar sus aficiones de guerrillero-asesimo de monte.
Ya podía haberlo hecho antes, cuando vivía de la sopa política, y no ahora que goza de una suculenta pensión vitalicia, queremos creer que no en honor a los “servicios prestados a la patria”.
Pero así es nuestro bellotari.
Por eso no sorprende cuando afirma que los etarras, esos asesinos cuya valentía no trasciende del tiro en la nuca a bocajarro, o de la bomba lapa, manipulada a quinientos metros de distancia”, no son cobardes”. Ni cuando carece de empacho a la hora de añadir que ” viven mal y están acosados”.
Es lo de siempre: ruindad moral e hipocresía a partes iguales. Si Arzallus justifica a los etarras es porque le interesa. Ni más ni menos.
Sin ellos, a medio plazo, el PNV no tendría más remedio que cerrar el chiringuito; ese que montaron hace más de un siglo cuando a un demente desnortado se le ocurrió inventar un cuento para tontos ¿Pues qué son ETA y Batasuna, sino los tontos útiles del PNV?
¿Qué son, sino la porra bastarda, bien nutrida, por cierto, de castellanos acomplejados, tratando de ganar créditos de vasquismo? ¿Qué sería de Arzallus y del PNV sin ellos? ¿Quién les haría entonces el trabajo sucio?
Que no nos tomen al pelo. Ha tiempo ya que jeltzales y abertzales comparten cubiertos en la mesa. Si los del PNV no van más allá, si no terminan de echarse al monte es porque no se atreven; porque son unos pijos; porque viven a cuerpo de rey, y, sobre todo, porque ya tienen quien lo haga.
De ahí que para muchos no sean sino los mismos perros con distinto collar. Cuestión de criterios. Opinen ustedes.
Costa Urola
zarzallus,culoalaire

"¿Qué son, sino la porra bastarda, bien nutrida, por cierto, de castellanos acomplejados, tratando de ganar créditos de vasquismo? ¿Qué sería de Arzallus y del PNV sin ellos? ¿Quién les haría entonces el trabajo sucio?"
ResponderSuprimirEn mis años de currante en Bilbao, era un tema que me cabreaba de forma especial. Veía a esos cientos de castellanos, o de donde fueran, viviendo acomplejados porque no se apellidaban como el tonto del PNV de turno. Ellos López o Fernández intentado buscar una raíz de no sé donde para sentirse "euskaldunes" y soltando a todas horas "agur" "aita" y poco más para despistar. Luego cuando iban a su tierra de origen, exageraban el supuesto deje vascos para que se les notara que ellos vivían en el Paraíso Terrenal que supuestamente es, "Euskadi"
Tengo un amigo que les define perfectamente. Él los llama "vascos de garrafón" y creo que acierta plenamente. Viven intentando parecerse a un cubata buenísimo con ginebra Beefeater y Coca Cola pero, en su vaso nunca habrá más que Casera cola y ginebra de garrafón.
Si los nacionalistas no necesitaran sus votos… En fin, de cualquier manera, creo que te excedes y mucho en tus despectivos comentarios. Siempre hay diez maneras diferentes de decir las cosas. Las formas debemos cuidarlas TODOS Y SIEMPRE. Ser emigrantes es muy duro. Es un toda una tragicomedia que suele llevar parejo acomplejamiento.
En fin, poco se puede hacer si ellos no quieren hacerlo.
Buena definición la de VASCOS DE GARRAFÓN.
ResponderSuprimirHay que ser menbrillos que, tras se marginados como maketos o churrianillos, pongan a sus hijos nombres como HARKAITZ, IBAIA, IRAULTZA, o ARITZ, llevando detrás los apellidos de Rodriguez Bracamonte.
Y Eta y el PNV están a tope de afiliados de este tipo.
En Territorio Sioux hoy no hay más de 20% de gentío con dos apellidos vascos.
Para que luego vengan hablando de "razas" y "rh", además de que en la calle y en los talleres no pasa del 15% los que hablan en vascuence.
Hijos de curas, los llamaría yo, por hipócritas y oportunistas.