lunes 28 de septiembre de 2009

La falta del "buen gusto" en algunos gobernantes


El "buen gusto" podriamos definirlo como elegancia o distinción de una persona o cosa.

La fotografía es un arte democrático. No así la pintura al óleo. Dice Jon Juaristi que "El retrato de familia de Carlos IV",por Goya, enfatiza la sacralidad del linaje real, su distancia respecto al súbdito, aunque el pintor se las ingeniara para desvelar, en los rasgos de los infantes Fernando y Carlos María Isidro, la que se le venía encima a España.

Como buen artista del dieciocho tardío, Goya había aprendido a deslizar lo siniestro tanto en lo familiar como en lo solemne. Una técnica que daría materia abundante a la especulación psicoanalítica, y que desde sus orígenes se conoció como "lo gótico".

Los retratos del poder, en su fase fotográfica, procuran mantener alejado lo gótico.

Si lo siniestro emerge, lo hace como interpretación retrospectiva. Conocemos imágenes de intimidad hogareña de Negrín, de Suárez, de Leopoldo Calvo-Sotelo, de Felipe González y de Aznar, incluso de Franco, pero ZP se las apaña para preservar la suya incluso cuando más simpático hubiera quedado exhibirla.

¿Qué mecanismo perverso le ha impulsado a uniformar de negro a sus chicas para presentárselas a Michelle y a Barack?

Acaso lo explique la misma pulsión mimética que lleva a la vicepresidenta a disfrazarse de jesuita o de cardenal cuando visita el Vaticano.

Que a éstas me las vistan de gothic en Gotham City, la ciudad de Batman, vale, aunque hay que cuidar el calzado.

Botas al estilo del que gastan los skin no parecen adecuadas a la ocasión. Puestos a ir de góticos, los Rodríguez podrían haber optado por el American Gothic , porque dan el tipo de granjeros baptistas del Medio Oeste, tan tranquilizador.

En vez de ello, dan la nota. La de falta de buen estilo, de buen gusto.

Costa Urola


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2 comentarios:

  1. Para no ser malo del todo, hay que decir que botas militares solo lleva una; mi padre siempre me inculco de pequeño la importancia de ir erguido; y en este caso parece que hasta las hijas se encojan o les de vergüenza ser hijas de quien son.

    Los hombros hacía arriba y orgullosas, que me critican, pues da igual, pero coño... los hombros hacia atras y la espalda recta por lo menos. Pero que va encogidas ahi, y como avergonzadas.

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  2. Y te extraña?
    No van avergonzadas, sólo les pasa que están cohibidas porque, como buenas palurdas, no tienen ni puñetera idea de cómo comportarse en el sitio en donde se hallan.

    Y además creen que van unos "tirolos largos" que los washingtonianos van a alucinar.
    A todo esto suele llamarse HORTERAS o CURSIS.

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