A comienzos del año 1.031 cae el Califato, dividiéndose en reinos de taifas. Mientras la caballería pesada y las tácticas militares de los guerreros del Norte van expandiendo sus territorios.
Los reinos cristianos pactaban con reinos musulmanes alianzas contra otros musulmanes e incluso contra otros cristianos, a cambio DE PARIAS o cobro en oro.
Gracias a estas parias, SANCHO III el Mayor (1.000 a 1035) hizo de NAVARRA el primer gran Estado cristiano. El monarca navarro se apoderó de Castilla , Aragón y León, e incluso obtuvo el vasallaje del Conde Barcelona (sometido hasta entonces a los Francos).
A su muerte, Sancho divide los territorios entre sus hijos creando los Reinos de Castilla, Aragón y León, además de Navarra. Su hijo Fernando I de Castilla extiende su influencia a los taifas de Zaragoza, Badajoz, Sevilla y Toledo.
Las tropas navarras del otro hijo de Sancho se estrellan contra el ejército castellano, y asimismo logra Fernando que León se someta a Castilla tras la batalla de Tamaron en el año 1.037.
Durante el siglo XI tanto Sancho de Navarra como sus sucesores potencian el Camino de Santiago como vía de intercambios culturales con Europa. Los peregrinos traen nuevas ideas, modernos lenguajes artísticos y cambios eclesiásticos. Los monjes de CLUNY introducen el románico francés en la arquitectura de Silos o de Santiago.
A la muerte de Fernando I (primer rey castellano e hijo del navarro Sancho III) en 1065, sus hijos entran en guerra sucesoria y tras el asesinato de Sancho II en las muralla de Zamora.
ALFONSO VI unifica Castilla con la ayuda de su hermana Urraca. Alfonso VI extendió su influencia a La Rioja, Álava, Vizcaya y Guipúzcoa y utilizó todos sus esfuerzos en conquistar el Sur musulmán, en donde se hallaban la riqueza y la cultura.
En el año 1.085, ARAGON absorbe el reyno navarro, conquista Barbastro y toma Cuenca.. Es el fin de Navarra hasta el siglo siguiente en que recupera su independencia pero siempre ya sometido a la preponderancia de Castilla y Aragón.
En 1.086 los ejércitos norteafricanos del almorábide Yusuf cruzan el estrecho y toman Granada, Córdoba, Badajoz y Zaragoza.
A la muerte del rey navarro-aragonés , su hijo Alfonso El Batallador prosigue su avance contra los almorabides y toma Zaragoza y se presenta a las puertas de Córdoba. Deja en su testamento como heredero a la Orden del Temple.
Ante lo cual, NAVARRA aprovecha y se independiza. Pero Alfonso VII de Castilla se impone sobre sus homónimos de Aragón y Navarra y se proclama Emperador de toda España.
Una nueva oleada de norteafricanos, los ALMOHADES, se apodera de los reinos de taifas islámicos.
Soldados de las tierras de Castilla, Navarra y Aragón se unen en Despañaperros en la zona llamada de Navas de Tolosa y al frente de Alfonso VIII de Castilla derrotan a los almohades.
La vanguardia del cuerpo central, que sería el eje de la lucha, iba mandada por el veterano don Diego López de Haro, fundador luego de Bilbao. En la segunda línea se ordenaban los caballeros templarios, al mando del Maestre de la Orden, Gómez Ramírez; los caballeros hospitalarios, los de Uclés y los de Calatrava.
La carga de los tres reyes enfiló su objetivo y cruzó el campo de batalla sin perder cohesión: con su ímpetu inicial apenas mermado llegó al palenque del Miramamolín. De aquel momento supremo y verdaderamente decisivo del combate apenas tenemos noticias fiables. Fuentes tardías sostienen que fue Sancho VII el Fuerte de Navarra el primero en romper las cadenas y pasar la empalizada, lo que justifica la incorporación de cadenas al escudo de Navarra.
Alfonso VIII sólo sobrevivió unos meses. Pedro II de Aragón, el rey caballero, pereció al año siguiente en la batalla de Muret, combatiendo a los cruzados que Inocencio III había convocado contra los herejes albigenses (Pedro II estaba auxiliando a su cuñado Raimundo IV de Tolosa), Sancho VII el Fuerte de Navarra sobrevivió veintidós años a la batalla. Al final de su vida, atacado de alguna especie de neurastenia "a causa de su mucha grossura y de la poca salud que tenía", se recluyó en su palacio de Tudela, donde permaneció encerrado hasta su muerte en 1234.
Ello supone poner en manos de los nobles cristianos de los tres reinos ricas tierras y latifundios del mundo islámico. Sin embargo sólo quedan tres reinos protagonistas : CASTILLA, ARAGÓN, y NAVARRA.
Castilla fundida con León en la persona de Fernando III une a su territorio las provincias de GUIPUZCOA, VIZCAYA y ALAVA.
Jaime I de Aragón se apodera de Mallorca, Valencia y Baleares.
COSTA UROLA
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Tellagorri, es la primera vez que entro en este blog tuyo. Muy interesante cuando escribes. Lo archivo.
ResponderSuprimirCordiales saludos.
Hola FERNANDO. Gracias por la visita.
ResponderSuprimirUn cordial saludo